Real Sociedad

¡Que alguien frene esta locura!

Diego Llorente celebra eufórico su gol, que suponía el 4-4 definitivo. / JOSE MARI LÓPEZ

La Real Sociedad supera al Betis con balón pero deja tan desprotegida su espalda que no pierde de milagro

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Le va a venir bien a la Real Sociedad este parón para aclarar las ideas y bajarse de esa montaña rusa en la que lleva subida desde su partido ante el Real Madrid hace 16 días. Las cuatro victorias con las que inició el curso reforzaron su apuesta ofensiva y se ha pasado de frenada, ya que esa pelea de golpes con el adversario que mantiene en las últimas semanas no le conduce a ningún lado. Es el segundo máximo goleador de la Liga, solo superado por el Barcelona, pero también el que más tantos ha recibido del campeonato y eso, más que un lastre, es una condena que no le da siquiera para ganar en casa metiendo cuatro goles. Y ojo, que al final el empate no fue tan malo. No porque el Betis fuera mejor, que no lo fue, sino porque estuvo siempre más ordenado. Y el orden, en este juego, cotiza alto.

Un equipo como la Real, con el fútbol que tiene, no puede jugar a la ruleta rusa. Porque es darle ventaja al adversario. Y las dos últimas veces que lo ha hecho en Anoeta en apenas siete días, ha salido trasquilada. Cada pérdida en ataque acaba en la portería de Rulli y así es imposible que los resultados le acompañen. En la fase ofensiva asume unos riesgos atrás que no le compensan lo que le dan arriba, porque deja desnuda la retaguardia ante la contra del adversario. Y si encima en la defensa faltan los dos mejores hombres de la pasada campaña -Iñigo lesionado y Yuri traspasado-, Navas sale de una lesión y Odriozola no da abasto, pues imagínense.

Superados a la contra

El Betis llegaba a Anoeta con la etiqueta de equipo revelación después de sus tres victorias seguidas, entre ellas aquella del Bernabéu (0-1) en la que marcó en el descuento tras dar 22 pases consecutivos y bailar al Real Madrid. Los equipos de Quique Setién se organizan en torno al balón y gustan de apelar al juego combinativo como principal argumento. Igual que la Real de Eusebio. Así que el que controlase la posesión iba a tener mucho ganado. Los blanquiazules fueron mucho mejores ahí, con una tenencia del 60% a la media hora del partido y del 56% al final. Lo triste es que un rival que tiene su punto fuerte en el juego al pie destrozase al cuadro txuri-urdin en el juego al espacio. ¿Por qué? Porque en ataque fallaron los desdoblamientos y las vigilancias.

Desdoblarse son aquellas acciones que permiten no perder la ocupación racional del campo cuando un equipo ataca, cubriendo u ocupando la espalda del compañero ofensivo. Y vigilar en el fútbol consiete en no descuidar la situación de los rivales al atacar para preveer la acción posterior en caso de pérdida. La Real de este domingo naufragó en estos dos aspectos. La acción del 3-4 es el mejor ejemplo. Falta a favor a 40 metros de la portería rival que lanza Illarramendi. A su lado se encuentra Canales. Suben los centrales a rematar pero Feddal despeja y Fabián, al que le cae el balón, lo mete de primeras al espacio. No hay nadie por detrás de los dos lanzadores y Sergio León gana la acción a Canales para batir a Rulli.

Pero es que hubo tres jugadas similares de contragolpe de patio de colegio en el cuarto de hora final. Tello avisó con un remate al lateral de la red tras otra falta colgada por Illarramendi que acabó despejada y en la que Sergio León gana la primera caída a Kevin. No había nadie que frenara la acción. En el 86 un resbalón de Vela en campo rival acaba con el agarrón de Llorente a Sergio León. No fue penalti por poco. Y en el 92 un remate de Kevin bloqueado, fue lanzado en largo por Fabián para que Tello metiese al espacio a Sergio León. Llorente salvó en la misma raya. Con los dos laterales jugando en campo contrario, la Real es un equipo desnudo en las transiciones defensivas. Lo supo ver el Valencia y este domingo el Betis. Especialmente por el carril izquierdo, donde Kevin no llega a tapar. El año pasado el poderoso físico de Yuri le daba para ir y volver, pero al de Baiona, que aún está empezando en Primera, solo le da para ir. Lo hace muy bien en ataque pero no cierra en defensa. Si a eso le añadimos la ausencia de Iñigo en el central izquierdo, el resultado es una vía de agua en ese costado que amenaza el equilibrio del barco.

El balón ya no es suficiente

El equipo de Eusebio ha disputado los últimos partidos de Anoeta como si se tratasen de la vuelta de una eliminatoria que hay que remontar. A pecho descubierto. Y se lo han partido. El Betis supó ponerse en ventaja nada más empezar a través de su calidad en el juego combinativo en una jugada en la que nadie cierra el pase de Fabián desde la mediapunta a Sanabria. Pero una vez que Illarramendi y Zurutuza ajustaron sus marcas con Guardado y el propio Fabián, respectivamente, y Prieto se ocupó de Javi García, la Real se hizo con el mando del partido y metió al cuadro andaluz en su campo. Explotó a la perfección las subidas de sus laterales para que Odriozola asistiera a Willian José y Kevin a Oyarzabal tras gran arrastre de Zurutuza. En un suspiro había volteado el marcador.

Pero se dejó abierta la puerta en un córner y Feddal ganó la partida a Llorente para empatar. Nada que achacarle en este aspecto, porque su balance en la estrategia es claramente favorable a pesar de este despiste. En la reanudación el Betis se adelantó en un fallo de Navas en zona de iniciación, que regaló el balón a Tello para que Guardado se zafase de la primera presión de Illarramendi y lo enviase al espacio. ¿A dónde? Al hueco existente entre Navas y Kevin. Joaquín no perdonó. Cuidado, porque los dos primeros goles recibidos ante el Zenit también se debieron a errores en la salida del balón.

La Real siguió tirando de su capacidad para generar fútbol y empató en una acción que empezó en Rulli, pasó por un gran pase vertical de Zurutuza al desmarque de Juanmi y Prieto empujó a puerta vacía. Fueron los mejores minutos, con dos paradas de Adán a Prieto y Zurutuza y un balón servido por Odriozola que Willian no pudo empujar en boca de gol. Después, se descosió en ataque, desprotegió su espalda y Llorente evitó la derrota con su quinto gol en 22 días. Tampoco hubiera sido justa.

4 Real Sociedad

Rulli; Odriozola, Navas, Llorente, Kevin; Illarramendi, Zurutuza, Xabi Prieto (Canales, min, 70); Juanmi (Vela min. 59), Oyarzabal y Willian José (Jon Bautista, min. 82).

4 Betis

Adán; Barragán, Mandi, Feddal, Durmisi; Javi García (Narváez, min. 75), Guardado, Fabián; Joaquín (Francis, min. 68), Tello, Sanabria (Sergio León, min. 71).

Goles
0-1, min. 5: Sanabria. 1-1, min. 14: Willian José. 2-1, min. 28: Oyarzabal. 2-2, min. 28: Feddal. 2-3, min. 46: Joaquín. 3-3, min. 58: Xabi Prieto. 3-4, min. 83: Sergio León. 4-4, min. 85: Llorente.
Árbitro
Álvarez Izquierdo (Comité Catalán). Amonestó a Illarramendi, Navas, Llorente, Adán, Sergio León y Guardado.
incidencias
20.000 espectadores en una lluviosa mañana en Anoeta. Se inauguró el cartel-lona tras la portería de un fondo sur en obras para evitar la imagen de un graderío de 6.000 asientos vacíos.

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