Real Sociedad

Manita desde el sentido común

Jugadores de la Real Sociedad celebran la gran victoria en Anoeta. /Arizmendi
Jugadores de la Real Sociedad celebran la gran victoria en Anoeta. / Arizmendi

Una Real más compensada se da un festín ante el Girona y suma su segundo partido sin encajar goles | Canales, Januzaj y Oyarzabal, los hombres de entre líneas, firmaron cuatro de los tantos

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Lo difícil en el fútbol es hacerlo fácil. Esta vieja máxima la exprimió Imanol hasta la última gota para firmar el mejor partido de la Real Sociedad en Anoeta del curso sin tener que hacer un esfuerzo ímprobo para ello. Bastó con estar bien colocados, mantener las líneas juntas y aprovechar cada error del adversario para hacerle daño con un juego directo que hacía tiempo que no se veía. Con un 49% de posesión fue el Girona el que se llevó a casa cinco caracoles como cinco soles. Y es que también existe ese otro fútbol al que la Real Sociedad le ha dado la espalda mucho tiempo y que puede ser muy productivo si se sabe utilizar. Porque para ganar con solvencia no siempre hay que recurrir a lo exquisito. Eso será la excepción. Los que ganan con frecuencia son los que parten del orden y de la actitud, algo que ayer sobró a los blanquiazules.

Quizás se imaginarán un juego de salón para haberle marcado cinco al Girona pero no fue así. Dos de ellos nacieron de dos balonazos largos de Bono ganados por arriba por Zubeldia. Otro de una pelota rebañada por Aritz cerca del área contraria y que le permitió recuperarla al lanzarse al suelo. Y el último fue un robo provocado por una presión avanzada. Únicamente el 1-0 respondió al juego combinativo. Lo que hizo bien la Real Sociedad es que dispuso siempre de muchos jugadores por delante para atacar rápido tras recuperación. Y eso le permitió machacar a su rival.

5 Real Sociedad

Moyá (Toño Ramírez, min 44); Elustondo, Navas, Héctor, Kevin; Zubeldia, Rubén Pardo ( Zurutuza, min. 64) Canales; Oyarzabal, Januzaj (Juanmi, min. 78) y Willian José.

0 Girona FC

Bounou; Juanpe, Bernardo, Ramalho; Mojica, Granell, Pere Pons (Aleix García, min. 68), Maffeo ( Aday Benítez, min. 68); Portu (Soni, min. 77), Borja García, Stuani.

Árbitro
Munuera Montero (Comité Andaluz). Amonestó a Héctor Moreno, Canales y Granell.
Goles
1-0, min. 11 Canales. 2-0, min 35: Januzaj. 3-0, min. 71: Oyarzabal. 4-0, min. 85: Oyarzabal. 5-0, min. 88: Juanmi.
Incidencias
18.000 espectadores en el estadio de Anoeta.

Pero el verdadero éxito de la transformación de un equipo que albergaba más dudas que certezas ha consisitido en potenciar su gran valor, la capacidad de sus jugadores ofensivos. Imanol juntó ayer arriba a Januzaj, Willian José y Oyarzabal pero les liberó de tener que perseguir a sus pares hasta el área propia, con lo que pudieron explotar todo su talento en ataque. En el centro del campo volvió a situar a un segundo mediocentro junto al pivote, en este caso fue Pardo el que estuvo al lado de Zubeldia, con lo que la zona ancha ganó en consistencia, con Canales por delante de ellos. Y atrás la clave es jugar más retrasados, sin tener que exponer a los defensas a duelos individuales en campo contrario que les convertía en vulnerables. Así las cosas, los zagueros están mejorando sus prestaciones y hasta un Kevin que llevaba dos meses sin jugar puede firmar un partido cómodo.

De la mano de Januzaj

Uno se pregunta qué demonios hemos estado haciendo hasta ahora para que un futbolista de la calidad del belga no haya tenido sitio con regularidad en el equipo. Porque es uno de esos hombres llamados a marcar diferencias a poco que disfrute de continuidad y haya un club que le dé confianza. Su entrada en el partido fue inmejorable, con un primer disparo a los 48 segundos que Bono desvió a la córner con la punta de los dedos. A continuación, le siguió una galopada por la derecha que ya sembró la incertidumbre en la defensa catalana y otro disparo lejano que se marcó desviado.

Las claves

Una defensa mucho menos expuesta
Con Imanol la Real defiende más atrás y con dos mediocentros por delante de la línea de cuatro. La consecuencia inmediata es que en dos partidos apenas le han hecho ocasiones sobre su portería.
Cinco goles con 49% de posesión
Excepto el primer tanto, los cuatro siguientes fueron consecuencia de ataques rápidos tras recuperación, dos de Zubeldia, una de Aritz y otra de Canales. La Real explotó el contragolpe como nadie.
Los extremos no tienen que bajar tanto
Januzaj y Oyarzabal ya no deben bajar con los laterales y el mediapunta tiene las espaldas guardadas por los dos mediocentros. Entre Januzaj, Canales y Oyarzabal hicieron cuatro goles. ¿Casualidad?
Espacio para correr en ataque
Todo lo anterior confluye en que la Real cuenta con gente arriba para atacar y espacio para correr. El mejor ejemplo es que cuatro goles se produjeron en manos a mano contra el portero gerundense.

La Real Sociedad controlaba el partido sin necesidad de exponerse lejos de su portería ni de realizar grandes alardes. Cuando podía jugar desde atrás, lo hacía, y cuando la presión rival se lo impedía, lo intentaba en largo buscando a Willian José. Machín había dicho la víspera que el cambio de entrenador les venía mal porque les esperaba un equipo imprevisible y acertó de lleno. Tanto que el primer gol llegó en una jugada combinativa con infinidad de pases y el segundo en un ataque rápido tras recuperación de Zubeldia en una disputa. A partir de ahí la cosa quedó finiquitada, aunque vayamos por partes.

En el minuto once llegó el tanto de Canales en un ejemplo de cómo sacar el balón desde atrás con tranquilidad encontrando siempre al compañero liberado. Oyarzabal habilitó a Kevin en la banda y su centro no halló rematador porque Januzaj cayó dentro del área ante un rival. Pero dio igual, porque Aritz recogió el balón pegado al banderín, lo retrasó a Canales y su centro enroscado a pierna cambiada entró directo en parte porque Oyarzabal despistó con su movimiento a Bono.

El tanto tranquilizó a una Real Sociedad a la que se le veía cómoda. Replegada cuando le interesaba para no exponer a su defensa y atrevida para ir a robar cuando veía que podía recuperar la pelota. Casi siempre con Zubeldia como perro de presa, que agarró dos balones por arriba lanzados por Bono que fueron el origen de dos goles. Así, en una de esas recuperaciones Pardo abrió a Kevin y Willian José cabeceó su centro de forma desviada. Fue el anticipo de cómo explotaría la Real el contragolpe.

Estuvo cerca de llegar el segundo gol tras una falta provocada por Januzaj. Canales sacó en corto al belga que la puso con la derecha al segundo poste para que Héctor la empujara. Con todo a favor el mexicano no calculó bien su contacto con la pelota y la echó arriba. No pasó nada porque en el 34 Zubeldia cazó uno de esos balones aéreos, Januzaj la bajó y la dejó de cara a Pardo y el belga se desmarcó al espacio para recibir del riojano y dejar sentado a Bono. Así se llegaba al descanso.

Zurutuza se viste de Laudrup

El arranque de la segunda parte no fue bueno porque a la Real Sociedad le costó salir de atrás al no conectar en corto con el centro del campo. Algo que quedó subsanado con la entrada de Zurutuza por un Pardo que completó 65 interesantes minutos. Y ahí el debarra se forró para endulzar la tarde al personal con tres asistencias que ya hubiera firmado el mismísimo Laudrup. El cuadro blanquiazul seguía funcionando a partir de su solidez en la retaguardia, pero a cada balón que robaba le imprimía una velocidad extraordinaria para poner en aprietos a Bono. Uno rebañado por Aritz sirvió para que Januzaj lo pusiera en las botas de Zurutuza, que vio el desmarque de Oyarzabal. El eibartarra no falló, igual que tampoco lo haría poco después para firmar el cuarto, que se originó en una disputa aérea ganada por Zubeldia.

El quinto, tras una recuperación en campo rival producto de la presión, tuvo de protagonista a Juanmi, que no desaprovechó el caramelo de Zurutuza para sumarse a la fiesta. La Real Sociedad gana, se divierte y, lo que es más importante, suma 180 minutos con su portería a cero.

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