Real Sociedad

La Real Sociedad somete al Rosenborg en el estreno europeo

Llorente celebra uno de los dos goles que ha marcado al Rosenborg. /José Mari López
Llorente celebra uno de los dos goles que ha marcado al Rosenborg. / José Mari López

La Real Sociedad ha dominado por completo al Rosenborg en su estreno en la Europa League. Llorente (m.9) y Zurutuza (m.10) han puesto de cara el partido al poco de comenzar. Un gol en propia puerta antes del descanso y de nuevo Llorente en el 76 han sellado un triunfo incontestable

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZSan Sebastián

Vino muy crecidito el técnico noruego Kare Ingebrigtsen y se llevó un buen correctivo. En la víspera había afirmado que la Real Sociedad tuvo un poco de suerte en sus victorias en Liga. Ahora no sé que pensará. Pero anoche, si la tuvo, fue mala, porque de lo contrario el Rosenborg se hubiera vuelto a casa con una de las goleadas más escandalosas que se recuerdan en tiempos. Las ocasiones sobre el marco de André Hansen fueron inumerables, hasta el punto de que el guardameta fue su mejor hombre.

Esta Real se muestra intratable. En Liga y en Europa, y no es casualidad que sume cuatro victorias en sus cuatro primeros partidos de la temporada. Porque todas ellas han sido más que merecidas. Incluida la de Vigo, sí, donde hay que tener arrestos -y pegada- para dar la vuelta por dos veces a un marcador adverso. Esta vez fueron los centrocampistas los que marcaron la diferencia. Esa tripleta mágica formada por Illarramendi, Zurutuza y Prieto que juegan a otra cosa. Aquella famosa frase de Cruyff de ‘dime qué centrocampistas tienes y te diré a qué juegas’ cobra aquí su máxima expresión. Porque cuando ganas la batalla en la zona ancha con tanta autoridad, el resto es pan comido. Y si encima cuentas con un central en estado de gracia, como Llorente, que córner que sube, córner que marca, pues no hay más que hablar. ¡Qué lleva tres goles en 114 minutos! !Que ni Messi!

Eusebio ya había advertido que iba a realizar alguna variación en el once respecto al que había jugado en Riazor cuatro días antes y al final fueron cuatro los jugadores que entraron de refresco. En la línea defensiva hubo dos modificaciones. La primera obligada por la lesión de Iñigo, que fue sustituido por Llorente haciendo pareja en el eje de la zaga junto a Aritz. De esta manera el madrileño debutó oficialmente como titular en la Real y de qué manera. En la izquierda el técnico dio descanso a Kevin, que lo había jugado todo hasta ahora, y metió a De la Bella, que disputó sus primeros minutos oficiales tras su regreso.

Con Illarramendi, Zurutuza y Prieto inamovibles en el centro del campo, las dos novedades restantes estuvieron en el ataque, en el que solo se mantuvo Willian José. En la derecha Vela entró por Januzaj y en la izquierda lo hizo Canales por Juanmi. Puede ser casualidad o no, pero seis de los jugadores que vivieron aquella noche negra en Krasnodar hace tres años jugaron ayer de inicio en el regreso a Europa. El domingo viene el Real Madrid y hay que dosificar fuerzas.

La Real Sociedad comenzó mordiendo y encerró desde el inicio al conjunto noruego en su área. Para los siete minutos Canales, con un disparo de derecha, y Llorente, a la salida de un córner, ya habían puesto a prueba a Hansen. El entrenador visitante Ingebrigtsen metió a los suyos en un repliegue intensivo con un 1-4-1-4-1, con Bendtner descolgado a la espera de cazar un balón. No pinchó ninguno. Pero Eusebio fue listo y vació de inicio las zonas interiores para ocuparlas después con apariciones desde fuera con distintos protagonistas. Vela desde la izquierda, Zurutuza desde atrás, Canales... La cuestión es que Trondsen, Jensen, Konradsen, De Lanlay y Adegbenro se pasaron la noche persiguiendo sombras cuando, en teoría, debían tener superioridad numérica en la parcela ancha.

Así que era cuestión de tiempo que la Real tomara ventaja en el marcador y para hacerlo echó mano, de nuevo, de la estrategia. Un córner botado en corto por Canales desde la derecha acabó, tras apoyo interior, abriéndolo a Illarramendi. El mutrikuarra, pleno de confianza después de su doblete en A Coruña, lo intentó desde lejos. Hansen no retuvo el balón y Llorente, como hace cuatro días, la rebañó como un auténtico cazagoles.

4 Real Sociedad

Rulli; Odriozola, Aritz Elustondo, Llorente, De la Bella; Zurutuza (Zubeldia, min 76), Illarramendi, Xabi Prieto (Juanmi, min 57); Vela, Canales, Willian José (Jon Bautista, min. 67).

0 Rosenborg

André Hansen; Hedenstad, Reginiussen, Skjelvlic, Meling; Jensen, Trondsen, Konradsen (Lundemo, min. 60); De Lanlay (Heland, min. 73), Bendtner, Adegbenro (Jevtovic, min. 82).

Árbitro:
Paolo Mazzoleni (Italia). Amonestó a Reginiussen.
Goles:
1-0, min.8: Diego Llorente; 2-0, min.11: Zurutuza; 3-0, min.41: Skjelvik (propia puerta); 4-0, min.77: Diego Llorente.
Incidencias:
21.479 espectadores en Anoeta, que presentó un aspecto inusual con gradas móviles tras la portería en ausencia del fondo sur, que está en proceso de remodelación.

El Rosenborg trató de estirarse tras semejante golpe y fue peor. El manso disparo de Konradsen a los guantes de Rulli lo aprovechó el argentino para lanzar con la mano un rápido contragolpe. El balón llegó a Zurutuza, quien se la metió al pasillo interior a Prieto mientras corría para incorporarse al remate. Llegar desde atrás es mortal, porque los centrales tienen fijada su marca y nadie presta atención a la segunda línea. El debarra, en una jugada que le encanta, pisó área con fuerza y solo faltaba que le enviasen el balón. Claro, que teniendo un asistente como Prieto, no le pudo llegar en mejores condiciones. El 2-0 era una realidad y Anoeta se frotaba las manos. Solo habían pasado diez minutos y no podía haber mejor regreso a un torneo europeo.

Al contrario de lo que se pudiera pensar, la Real intensificó su presión en campo contrario para matar al rival. Un Rosenborg que venía de ganar en la previa los dos partidos al Ajax, vigente subcampeón de la Europa League. Había olido sangre y no iba a dejar a su víctima con vida. Con Zurutuza e Illarramendi dirigiendo las operaciones, Prieto y Willian José tuvieron en su cabeza el tercero. Incluso Canales en un lanzamiento de falta desde la frontal. Al final el gol de la tranquilidad llegó en una buena combinación entre Vela y Prieto que terminó desviando en propia meta Skjelvik cuando Willian José afilaba el cuchillo en boca de gol. El partido estaba visto para sentencia. Como el día del Villarreal.

Así que en la segunda parte Eusebio apostó por ir dando descanso a algunas de sus piezas más importantes, como Prieto, Willian José y Zurutuza, de cara al domingo mientras el resto seguía cercando a un Hansen que terminó con los guantes desgastados. Willian José, Juanmi, por dos veces, y Canales la tuvieron, pero fue Llorente el que hizo el cuarto a la salida de un córner. Este misil blanquiazul ya amenaza Europa.

Más noticias

Fotos

Vídeos