Real Sociedad

La mejor despedida de Vela

Vela celebra su último gol con la camiseta realista./Arizmendi
Vela celebra su último gol con la camiseta realista. / Arizmendi

El delantero mexicano cierra una gran victoria de la Real ante el Sevilla con un gol en el 89 en su último partido como txuri-urdin

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Permítanme que no me detenga mucho a analizar el partido, porque esta vez no es lo importante. La Real Sociedad necesitaba los tres puntos como el comer y los consiguió, seguramente en uno de sus partidos más espesos en Anoeta, en los que al contrario que en otras ocasiones se encontró antes con el gol que con el juego. Pasó gran rato de la segunda parte persiguiendo al Sevilla por todo el campo pero dos chispazos de los recién entrados Zubeldia y Vela fueron suficientes para comer el turrón más contentos que nunca. Porque ahora uno se ve a un punto del Villarreal y repara en que se ha sumado más esta temporada ante los rivales a los que nos hemos enfrentado que el año pasado.

3 Real Sociedad

Rulli; Odriozola, Llorente, Navas, Iñigo Martínez; Illarramendi, Xabi Prieto, Zurutuza (Zubeldia, min. 75); Canales (Vela, min. 78), Januzaj (Oyarzabal min. 59) y Willian José.

1 Sevilla

Soria; Corchía (Nolito, min. 81), Geis, Kjaer, Escudero; Éver Banega, Cruzado, Krohn Dehli (Muriel, min. 81); Ganso (Vázquez, min. 63), Sarabia y Ben Yedder.

Árbitro:
Hernández Hernández (Las Palmas). Tarjetas amarillas a Navas, Ben Yedder, Pizarro, Kjaer y Corchia
Goles:
1-0, min. 17: Iñigo Martínez. 1-1, min. 44: Ben Yedder, 2-1, min. 75: Zubeldia. 3-1, min. 90 Carlos Vela.
Incidencias
Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la Primera división del fútbol español disputado ante 17.205 espectadores en Anoeta. Varios actos de despedida antes y durante el encuentro a Carlos Vela.

Pero el protagonismo recayó en Carlos Vela, que se fue por la puerta grande. Un tipo que ha sido responsable de la transformación de este equipo en estos seis años, no podía marcharse con un mal resultado. Así que nada más pisar el césped impartió su última lección magistral en Anoeta. Jugó a la izquierda, como cuando llegó del Arsenal, y profundizó con peligro. Primero fue un remate al lateral de la red. Luego varios apoyos por dentro. La Real Sociedad ganaba por 2-1 pero no le llegaba la camisa al cuello. Un saque de meta de Rulli ganado por Willian lo templó en campo contrario y lo abrió a la izquierda, donde su amigo Iñigo corrió con todas sus fuerzas. Él se fue a buscar el área, donde explotó su inteligencia para robar la cartera a la defensa y sentenciar un partido que puede ser un punto de inflexión. La grada estalló y el mexicano salió a hombros.

Sin laterales zurdos. De la Bella fue baja unas horas antes del partido aquejado de un leve esguince de ligamento lateral interno de la rodilla izquierda que se unió a la ya sabida de Kevin, por lo que Eusebio no pudo disponer de ninguno de los dos laterales zurdos con los que cuenta en la plantilla. Tenía dos opciones. Dejar en su sitio y meter en el lateral a Aritz a pierna cambiada, o dar entrada en el once a Navas y desplazar a Iñigo a la banda, lo que implicaba dos cambios de posición en lugar de uno. Optó por esta segunda posibilidad, que le garantizaba actuar con un zurdo en el carril, aunque fuera la primera vez en su carrera que el de Ondarroa desempeñaba esa función de inicio. Y no le salió mal, porque fue el asistente del 3-1. Odriozola y Llorente completaron el flanco derecho de la zaga.

Las claves

Otro gol más abalón parado
La Real lleva trece tantos de saque de esquina, lo que es una barbaridad. Ayer Illarramendi recogió un buen rechace para ponérsela perfecta a Iñigo. La pizarra de Juan Carlos Andrés está funcionando a las mil maravillas.
Supieron sufrir cuando apretó el Sevilla
Los blanquiazules estuvieron a merced de su rival como pocas veces se les ha visto. Pero casi en defensa individual aguantaron el tipo, ya que el dibujo no se sostenía por ningún lado. Al final ese sacrificio tuvo su recompensa.
Los cambiosfueron decisivos
Los siempre tan controvertidos cambios de Eusebio fueron decisivos esta vez, porque los dos hombres que metió de refresco fueron los artífices de los dos goles que certificaron un triunfo que se necesitaba como el comer.
Más acierto en el remate que juego
El día que la Real menos controló el juego, más sufrió y menos ocasiones generó, fue el que más acierto tuvo en el remate. Un córner, un saque de banda y un saque de meta fueron suficientes para marcar. El mundo al revés.

En el centro del campo no hubo novedades, con los incombustibles Illarramendi, Zurutuza y Prieto en la zona ancha. La segunda novedad estuvo en la línea de ataque, donde junto a Januzaj y Willian José, el técnico prefirió dar entrada a Canales antes que a Oyarzabal. El cántabro y Navas fueron los dos hombres nuevos que salieron respecto al derbi, con un tercer cambio de puesto al sacar a Iñigo a la banda.

Otro córner para dar primero. No entró mal la Real Sociedad en el partido. Se adueñó del balón y trató de someter con él a un Sevilla que le costaba más de la cuenta recuperarlo. Como en la segunda parte en Bilbao, Zurutuza y Prieto cambiaron sus posiciones en el campo, jugando el primero en el flanco derecho y el segundo, a la izquierda. De esta manera, el debarra se colocaba en muchas ocasiones de segundo mediocentro a la altura de Illarramendi para evitar que un pivote único sufriera a su espalda. Canales se manejó a la derecha, para hacer de cuarto centrocampista, con Januzaj más abierto a la izquierda para dar profundidad. Por el lado del belga llegaron las primeras situaciones de peligro. Una internada por la línea de fondo no encontró rematador con la defensa sevillista totalmente girada. Después, en otra acción individual suya, se metió hasta la cocina pero el balón acabó en córner. Canales lo puso en juego, Illarramendi recogió el despeje rival y la colocó templada de nuevo al área para el cabezazo de Iñigo. Los saques de esquina están dando muchos réditos a una Real que lleva trece tantos en este tipo de jugadas, once directos y dos en segunda acción.

Mal colocados en defensa. Pero este equipo en casa tiene un posicionamiento defensivo nefasto en Anoeta que le hace venirse abajo en cuanto el rival hace algo diferencia. Anoche bastó que Pizarro saliera dos veces de la cueva con el balón controlado para que todo el sistema defensivo se viniese abajo como un castillo de naipes. Hay indecisión en quién hace la primera presión, quién sale fuera de zona, si correr hacia adelante o hacia atrás, los extremos se meten atrás y la defensa parece de seis...

En la primera de esas jugadas, una penetración de Corchia por la derecha fue rematada de espaldas por Ganso. Después Ben Yedder puso a prueba a Rulli después de que Navas cediera metros en lugar de tirar la línea. El argentino no acertó a blocar el remate, aunque no pasó nada.

Quien mal defiende, peor ataca, así que la Real solo se estiraba a impulsos con las carreras de Odriozola y algún balón que retenía Prieto en campo rival. Januzaj y Canales dispararon con intención sobre la puerta de Soria. Pero a este equipo le hacen daño con mucho y un cambio de orientación fue suficiente para que entre Krohn-Dehli y Ben Yedder se merendaran a Odriozola, Llorente y Rulli, que falló en su palo. Gol psicológico antes del descanso.

Salir y besar el santo. En la segunda parte el Sevilla fue mejor que la Real. Le superó en posesión y le movió de un lado a otro. Los blanquiazules sobrevivían como buenamente podían en marcajes casi individuales, a falta de un dibujo que les sostuviera en el campo. Incluso cayó lesionado Januzaj, que estaba siendo el mejor. Pero entonces salieron Zubeldia y Vela tocados con la varita mágica. El primero aprovechó un arrastre de Canales para hacer el 2-1 tras una conducción de Oyarzabal y el segundo sentenció el partido. Ya habrá tiempo para analizar el juego, porque hoy lo importante es que la Real ha vuelto a ganar en Anoeta. Y ya era hora.

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