Real Sociedad

La Real Sociedad vence en Vitoria con goles de Oyarzabal y Aritz Elustondo

Kevin Rodrigues pelea un balón contra el jugador del Alavés Álvaro Medrán, este sábado en Mendizorrotza./EFE
Kevin Rodrigues pelea un balón contra el jugador del Alavés Álvaro Medrán, este sábado en Mendizorrotza. / EFE

El equipo txuri-urdin ha logrado una victoria de suma importancia, gestada en el tramo final del choque, y retorna a los puestos de honor de la tabla

MIGUEL GONZÁLEZ

El parón de octubre vuelve a sentarle bien a la Real. El año pasado inició este mes su mejor momento de la competición y hace cuatro campañas, en su última aventura europea, arrancó con un triunfo en Mestalla una racha de ocho victorias y un empate en diez jornadas. Ahora no sabemos qué ocurrirá, pero la victoria en Mendizorroza invita a pensar en positivo. No solo por sumar los tres puntos, que ya hacían falta, sino por la sensación de solidez y autoridad transmitida, que recordó a la mejor versión de este equipo en el curso pasado cuando en sus visitas a varios campos llegó a anular al contrario y reducirlo a la mínima expresión.

Vencer a domicilio después de tener la posesión del balón un 74% no está al alcance de muchos. Y la Real es uno de esos pocos elegidos. Tuvo que esperar hasta encontrar su momento, que llegó en el minuto 77 con ese cambio de orientación de Zubeldia a la izquierda, el centro de Kevin y la asistencia de Odriozola a Oyarzabal para que este la colocara lejos del alcance de Pacheco. A partir de ese momento, el Alavés desapareció y el gol de Aritz no hizo más que ratificar la justicia del resultado.

Merece la pena resaltar el compromiso defensivo de un conjunto que volvió a recuperar su fortaleza sin balón. Gran parte de ello fue responsabilidad del trabajo de los hombres de arriba, que defendieron como nunca, y también de un Zubeldia notable que, gracias a su excelente colocación, rebañó un montón de segundas jugadas en el centro del campo, lo que impidió al Alavés lanzar la contra. Eso supuso que Rulli dejara la portería a cero por tercera vez esta temporada, lo que hay que tener en cuenta después de los goles encajados en los últimos partidos.

Apuesta por la continuidad. Después del parón internacional, Eusebio podía haber apostado por cambiar de plan ante la cantidad de goles que venían recibiendo los suyos pero se mantuvo firme en su intención. En los momentos complicados siempre ha creído que profundizar en su idea es lo que le saca adelante y eso se vislumbró desde que se conoció el once inicial, en el que no hubo ninguna sorpresa. Tan solo dos cambios con respecto al día del Betis. En el eje de la zaga regresó Aritz en lugar de Navas, que ante los béticos dio un respiro al beasaindarra ante la acumulación de partidos que sufría, mientras que en el centro del campo un gran Zubeldia hizo olvidar la ausencia de Zurutuza. El resto fueron los mismos que formaron de inicio en el anterior encuentro, con Rulli bajo los palos; Odriozola, Llorente y Kevin completando la defensa; Illarramendi y Prieto junto a Zubeldia en zona ancha; y Oyarzabal, Willian José y Juanmi en ataque.

Dos equipos con precauciones. La Real, como se esperaba, se hizo con el balón desde el pitido inicial ante un Alavés que esperó agazapado su oportunidad de salir al contragolpe. Di Biasi marcó a los suyos una táctica consistente en el repliegue y la basculación para defenderse del mejor manejo txuri-urdin de la pelota en los espacios cortos. Para crear algo de incertidumbre en el contrario, Eusebio alejó a Illarramendi de su zona natural al principio para dejar la responsabilidad de hacer amplitud en zona de iniciación a Zubeldia. Con esa maniobra escondía al de Mutriku en campo contrario a la espalda de Torres y ganaba presencia con él en la primera presión tras pérdida. Después, cuando este se vino a recibir, Zubeldia asumió sus funciones como si de un mismo hombre se tratase. Por este motivo la Real, que llegó a monopolizar el balón hasta niveles del 80% a la media hora, estaba mejor protegida de las contras rivales que en ocasiones precedentes. Jugar al ataque sí; pero con cabeza.

Pacheco se la saca a Juanmi. En ataque costó progresar porque el Alavés, encerrado en un 1-4-5-1 muy defensivo no concedía espacios y tenía a Odriozola enjaulado entre tres hombres. Así que las opciones de crear algo de peligro pasaban por que Willian José creara superioridad en zona de creación con sus caídas y que Oyarzabal pudiera colarse por dentro a la espalda de Manu para buscar en el mano a mano a Maripán.

La mejor ocasión del primer acto la tuvo Juanmi en el minuto 24 tras una recuperación alta de Zubeldia cerca de la frontal del área contraria. El de Coín no se lo pensó dos veces pero Pacheco desvió a córner en la parada de la tarde. Antes del descanso, un disparo de Oyarzabal tras una acción por dentro de Willian José volvió a poner a prueba al meta local. Por el contrario, el mayor susto en la portería de Rulli estuvo en un saque de banda en campo contrario mal medido por Aritz en su duelo con Pedraza. Menos mal que Munir remató alto el servicio del primero desde la línea de fondo.

Oyarzabal enciende el interruptor. No cambió nada el guión del partido en la reanudación, con una Real dominadora que cada vez metía más atrás al Alavés. No había muchos huecos libres y, quizás por eso, Willian José lo intentaba desde lejos constantemente para buscar que al salir los rivales a tapar sus disparos pudiera doblar algún pase.

La entrada de Januzaj por Juanmi quitó presencia en el área, donde tampoco hacía mucha falta, y dio más profundidad por banda y balón en zona de tres cuartos. La Real tuvo la paciencia necesaria hasta que Zubeldia firmó ese cambio de orientación para superar la basculación vitoriana. El centro de Kevin lo recogió Odriozola y Oyarzabal no desaprovechó el caramelo del donostiarra. Estaba claro que estas acciones a pierna cambiada podían abrir algún resquicio en el muro local.

Con el cerrojo saltado, el gol de Aritz no hizo más que certificar los tres puntos. Incluso pudo aumentar la renta Januzaj en el descuento, pero lo importante ya estaba hecho. La Real recuperaba la senda del triunfo en vísperas de visitar al Vardar con la moral a tope.

0 Alavés

Pacheco, Alexis, Maripán, Ely, Duarte; Dani Torres (Bojan, min. 79), Manu García; Ibai Gómez (Vigaray, min. 63), Medrán (Katai, min. 63), Pedraza; y Munir.

2 Real Sociedad

Rulli; Odriozola, Aritz, Llorente, Kevin Rodrigues; Illarramendi, Zubeldia, Xabi Prieto; Juanmi (Januzaj, min. 66), Oyarzabal (Canales, min. 87) y Willian José.

árbitro
Alberola Rojas (Comité Castellano-Manchego). Amonestó con tarjeta amarilla al local Duarte (min. 91) y al visitante Llorente (min. 44)
goles
0-1, min. 76: Oyarzabal. 0-2, min. 80: Elustondo.
incidencias
Partido correspondiente a la octava jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de Mendizorroza ante 19.840 espectadores, más de 500 de la Real Sociedad, que llenaron el estadio vitoriano. Durante toda la jornada el club vitoriano y la agrupación de peñas Iraultza 1921 organizó un día festivo para los aficionados. Por otro lado, la propia agrupación peñista decidió entrar al terreno de juego en el minuto 12 de partido en señal de protesta por las sanciones recibidas por algunos de sus integrantes. Instantes antes del encuentro el club alavés homenajeó a la familia de Hugo, un niño aficionado del equipo local que falleció hace a unas semanas.

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