Real Sociedad

Otro ridículo copero de la Real Sociedad para la historia

Los jugadores de la Real decepcionados por la derrota/Lobo Altuna
Los jugadores de la Real decepcionados por la derrota / Lobo Altuna

La Real Sociedad resucita viejos fantasmas y queda apeada del torneo a las primeras de cambio ante un equipo de Segunda B. Los de Eusebio mandaban por 2-0 al descanso pero permitieron que el Lleida marcara tres goles en el segundo tiempo

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

El lunes me encontré con bastante gente que me comentó que había sido demasiado duro en la crónica contra el Las Palmas, que la Real Sociedad fue muy superior en la primera hora y que para entonces debió tener el partido resuelto. Sí, bien... ¿y? ¿Ahora de qué hablamos? ¿De que íbamos ganando por 2-0 al descanso y de que nos pusimos nerviosos con el gol de Aitor Núñez? ¿De que a partir de ahí nos pudo la ansiedad? ¡Venga ya!

La Real Sociedad firmó uno de sus mayores ridículos de su historia en la Copa y mira que estaba alto el listón. Porque conjuntos de Segunda B ya nos habían pintado la cara anteriormente. La lista es amplia: Numancia, Beasain, Hospitalet, Zamora, Mirandés... Pero estos cuatro últimos casos el desastre se firmó en eliminatorias a partido único jugadas en campo contrario en las que las fuerzas aparecen más igualadas y todo puede pasar. La del Numancia se produjo tras un partido de ida penoso que acabó con 2-0 y al que no se le pudo dar la vuelta en Anoeta. Pero es que esta vez se superaron todos los registros para firmar una auténtica vergüenza histórica. Porque no crean que lo del Mallorca hace seis años fue peor. Entonces, al menos, fue un equipo de Primera el que nos remontó tres goles y en su casa. Lo de ahora no tiene nombre.

2 Real Sociedad

Ramírez; Carlos Martínez, Navas, Llorente, De la Bella; Rubén Pardo (Zurutuza, min. 61), Prieto (Zubeldia, min. 55), Canales; Vela, Juanmi y Jon Bautista (Oyarzabal, min. 79).

3 Lleida

Diego Rivas: Aitor Núñez, Musa Bandeh, Valiente, Eneko; Trilles, Javi López, Manu Molina; Marc Nierga (Radulovic, min. 75), Jorge Félix (Pumar, min ), Jordi Martínez (Andriu, min. 88).

Goles
1-0, min. 24: Diego Llorente. 2-0, min. 34: Juanmi. 2-1, min. 56: Aitor. 2-2, min. 59: Manu Molina, de penalti. 2-3, min. 86: Radulovic.
Árbitro
Martínez Munuera (Comité Valenciano). Amonestó a Toño, Zubeldia y Núñez.
Incidencias
8.819 espectadores en una fía noche en Anoeta. 0-1 en el encuentro de ida

A ver cómo se lo explico. El Lleida venía de sumar tres puntos de 18. Vamos que solo había rascado tres empates en las seis últimas jornadas de liga. Y no había marcado un gol en cinco partidos. Pues nada, que nos hizo tres en media hora para levantar la eliminatoria y dejar seriamente tocado a un equipo que se está desinflando a toda velocidad. Que desde septiembre hemos sumado diez puntos en diez jornadas. En fin, para qué les voy a seguir amargando el desayuno si seguramente, como un servidor, conciliar el sueño por la noche les habrá resultado imposible. Porque mira que teníamos ilusiones depositadas en la Copa esta temporada. Pero nada, qué se le va a hacer. Somos de la Real y este tipo de ridículos debe ir en los genes. ¡Maldita genética!

Los jugadores, culpables. Este ridículo deben comérselo ellos solitos los jugadores, que serán de quienes nos acordemos cuando pasen los años y salga a colación este fiasco copero contra el Lleida en noviembre de 2017. Seguro que a nadie se nos olvida quiénes jugaron. ¿Verdad que no? Porque el entrenador tiene su cuota de responsabilidad en la crisis de juego -podemos decirlo ya así de claro, ¿no?- que afecta al equipo, pero no le podremos tachar de tirar por la borda la eliminatoria. En la ida jugó con titulares como Iñigo, Prieto, Oyarzabal o Januzaj y se trajo un buen resultado de allí. Y anoche puso en liza un once lo suficientemente competitivo como para superar la ronda de calle. Por mucho que tirase de la segunda unidad con la presencia de Llorente y Prieto entre los habituales. Que estaba gente que jugó la Champions hace cuatro años como Carlos Martínez, que volvía después de un año de baja por una grave lesión de rodilla, De la Bella, Pardo, Prieto o Vela -quién le ha visto y quién le ve al mexicano-. Y Llorente, Navas, Canales y Juanmi son jugadores solventes para este tipo de partidos. Pero nada. No sirvió para entrar en octavos a pesar de tener tres goles de ventaja.

Clara ventaja para el descanso. El partido comenzó con susto sobre la portería de Toño, porque una pérdida de Pardo en el centro del campo fue aprovechada por el Lleida para montar un buen ataque posicional en el que Musa ganó la espalda de Carlos Martínez. La clásica jugada que los rivales nos hacen buscando las cosquillas a los laterales y que tanto éxito les da. Faltó poco para que Jordi Martínez o Nierga empujaran el balón a puerta vacía. Bautista, tras una jugada de Vela, también puso en apuros a Diego Rivas, el meta ilerdense.

Poco a poco la Real Sociedad fue haciéndose con el balón en el centro del campo, normalmente para jugarlo por fuera, pero desde ahí llegaron varios córners que, ante un rival de Segunda B, eran medio gol. En el primero, colgado por Vela, Navas cabeceó en el segundo palo para forzar la intervención del meta visitante. El segundo llegó tras un disparo lejano de Canales que no pudo blocar Rivas y cuyo rechace lo ganó el más listo de la clase dentro del área: Juanmi. Su remate lo desvió con la cabeza Eneko Satrústegui.

Y ahí se abrió el partido. El Lleida despejó el lanzamiento inicial de Pardo, pero el balón volvió al riojano, que lo tocó en corto con Canales. Este lo puso al segundo poste, Navas lo devolvió al corazón del área y ahí Llorente no tuvo piedad en su remate de cabeza. Sexto tanto de la presente temporada del madrileño, después de los dos en Liga y tres en Europa League.

Después Juanmi cazó un excelente servicio en largo de Llorente para destrozar la espalda a Trilles y en dos toques controlar, sentar al portero y empujar. Un tanto que recordó al de la segunda jornada de Liga contra el Villarreal, solo que en aquella ocasión fue Aritz su asistente, y que parecía dejar sentenciada la eliminatoria. Para cualquier club del mundo así hubiera sido, pero la Real no lo es. Y no encontró mejor forma de agradecer la asistencia de los 8.819 valientes a Anoeta que regalarles una segunda parte histórica.

Desaparecidos del campo. En la reanudación los jugadores no presentaron la mínima actitud que debe regir el comportamiento de un profesional y dieron vida a un rival de Segunda B. Como siempre, las esquinas fueron un coladero. En el 2-1 De la Bella viene a cerrar por dentro cuando hay superioridad numérica defensiva en esa zona y deja la puerta abierta para que Núñez se cuele. Juanmi, por supuesto, llega tarde a cerrar, pero no hacía falta la ayuda del extremo en esa acción. En el penalti del 2-2 es Musa, el otro lateral, el que entra en la cocina. Carlos Martínez bascula demasiado sin que nadie le arrastre y descuida su espalda. Grave error también. Y Vela llegó con el gancho a la ayuda. En el 2-3 Radulovic roba la cartera en el salto a Navas. Pero qué más dan los detalles individuales cuando fue el demérito colectivo el que firmó este fiasco.

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