Real Sociedad

Una Real Sociedad demasiado plana e ineficaz

Una Real Sociedad demasiado plana e ineficaz
BORJA B. HOJAS

Los de Eusebio firmaron una nefasta segunda parte en la que fueron superados por el Leganés

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

El nuevo año no ha traído cambio alguno a la vida de la Real. Todo sigue igual y su incapacidad para sacar provecho de visitas a campos modestos en el presente curso, intacta. Había sumado un punto en las salidas a Levante, Getafe y Girona, los tres ascendidos esta temporada, y este domingo se volvió de vacío de un campo que solo lleva dos años en Primera. A este ritmo, y con la inestabilidad que está teniendo en Anoeta, lo sorprendente es que no esté más abajo en la tabla.

La derrota resulta dolorosa porque se produce contra un rival inferior que venía de jugar el jueves un partido a pecho descubierto contra el Villarreal en Copa. Esa excusa que nos sirve para justificar que no nos da para combinar Europa y Liga, el Leganés se la saltó a la torera. Porque no solo no la acusó, sino que fue merecido acreedor a la victoria. Con cuatro jugadores que repitieron en el once -Pérez, Gumbau, El Zhar y Gabriel- y otros dos, como Eraso y Beauvue, que tuvieron una participación importante en la Copa.

Pero da lo mismo. La Real no termina de carburar y ya no aprovecha ni las circunstancias más favorables que se le presentan. Su juego es cada día más previsible y menos eficaz, y como no le dé una vuelta Eusebio al tema, se presenta un invierno largo y crudo. Porque el calendario en enero, con las visitas a Anoeta de Barcelona y Celta y el viaje a Villarreal, es de los de asustar. Sobre todo para un equipo con tantas dudas.

Iñigo, de nuevo de lateral. Como sucedió ante el Sevilla, Eusebio optó por dar entrada a Iñigo en el lateral izquierdo. Entonces lo hizo obligado por las lesiones de Kevin y De la Bella, pero este domingo apostó por dar continuidad a un equipo que le había funcionado la jornada anterior. El de Ondarroa venía de cuajar una notable actuación, marcando un gol y dando una asistencia a Vela, y dicen que lo que funciona no hay que tocarlo. Esta vez no fue así.

El técnico solo hizo un cambio en la alineación, en la que Oyarzabal, que entonces ocupó plaza en el banquillo, entró en lugar del lesionado Januzaj. De esta manera la Real jugó con Rulli en la portería; una defensa formada por Odriozola y tres centrales, Llorente, Navas e Iñigo, este acostado a la banda; su trío habitual de centrocampistas, Illarramendi, Zurutuza y Prieto; con Canales, Willian José y Oyarzabal en la línea delantera. Después de una buena primera parte, luego se desinfló.

El guion previsto. El partido respondió de inicio a lo que se esperaba: una Real con el balón ante un Leganés agazapado atrás. Los de Asier Garitano basan su competitividad en la sobriedad defensiva y se encuentran a gusto en ese rol de conjunto dominado que trata de atacar mediante rápidas transiciones y el balón parado. De salida intentó presionar alto con Gabriel acompañando a Beauvue y Eraso en campo contrario para ganar alguna pelota con la que generar peligro. Y la tuvo Gabriel tras robársela a un confiado Llorente para poner a prueba a Rulli. La estirada del argentino evitó el tanto local.

Pero fue un espejismo porque el cuadro txuri-urdin puso en marcha su ataque hipnótico, ese que trata de desgastar al rival a base de secuencias largas de pase. El tema fue que Cuéllar estuvo acertado en sus acciones antes del descanso.

En el primer acto la Real se fue a una posesión de 73% ante un Leganés que prefería correr menos con un repliegue acentuado que ir a una presión alta en campo entero. Venía de jugar partido de Copa el jueves, con cuatro de sus titulares repitiendo presencia en el once. A los de Eusebio les interesaba un partido largo en el que el marcador no les diera la espalda y los locales se sentían cómodos mientras su portería no sufriese problemas. La razón acabaría cayendo del lado de los segundos.

La tienen Oyarzabal e Illarramendi. Con la posesión del balón monopolizada, era cuestión de dar profundidad al ataque y encontrar las fisuras del muro pepinero. Odriozola, por la derecha, trató de encontrar cualquier resquicio para encarar a Rico. Por ahí llegaron buenos centros y un jugadón en el minuto 38 que no pudo aprovechar Oyarzabal en situación inmejorable. El primero se coló hasta la cocina pero el segundo no acertó a colocar su remate, lo que facilitó la intervención de Cuéllar.

Con Illarramendi y Zurutuza con sus posiciones bien fijadas, Canales buscando hacer superioridad en el juego al pie y Prieto por dentro, la Real controlaba el juego y recuperaba rápido el balón, lo que le permitía montar pronto un nuevo ataque. En una de esas situaciones Illarramendi se encontró con un balón fuera del área y, dado el momento de confianza que atraviesa este curso, lo intentó desde lejos. Ahí se topó con Cuéllar, que salvó con los dedos el golazo de la jornada. La Real había tenido dos muy claras en un partido en el que escaseaban la oportunidades y acabaría pagándolo caro.

Desastre tras el descanso. Cualquiera podía pensar que el Leganés empezaría a flojear conforme transcurriesen los minutos al acusar el esfuerzo del jueves. Pero qué va. Fue al revés. Garitano dio entrada a Omar Ramos para dar profundidad a la banda izquierda, centrando a Gabriel en la posición de Gumbau. Y los dos fueron los protagonistas de la jugada del gol. Y cuando Beauvue flaqueó en la presión arriba sacó a Guerrero, que fue el que provocó la falta del gol. Además, Zaldua se comió la banda derecha, poniendo en problemas a Oyarzabal y obligando a Iñigo a salir de zona a tapar sus centros. Duele más la derrota cuando un cedido nuestro es el mejor del partido.

Enfrente, la Real desapareció del campo. Zurutuza no cogió su zona, Illarramendi no podía hacerlo todo y arriba faltó profundidad porque todo el mundo juega al pie y nadie al espacio. Y el único que puede hacerlo, Juanmi, resulta que se quedó sin huecos porque enseguida el Leganés marcó su tanto y cerró aún más su muralla. Así que tras el tanto de Gabriel después de un error de Llorente, los minutos se consumieron sin que nada de relevancia sucediese en las inmediaciones de Cuéllar. Así es esta Real. Plana, plana, plana.

1 Leganés

Cuéllar; Zaldua, Dos Santos, Muñoz, Diego Rico; Gumbau (Omar Ramos, min.46), Rubén Pérez; El Zhar (Bustinza, min.79), Gabriel, Eraso; y Beauvue (Guerrero, min.68).

0 Real Sociedad

Rulli; Odriozola, Llorente (Rodrigues, min.77), Raúl Navas, Íñigo Martínez; Illarra, Xabi Prieto (Bautista, min.83), Zurutuza; Canales (Juanmi, min.64), Oyarzabal y Willian José.

Goles:
1-0, min.75: Gabriel.
Árbitro:
Xavier Estrada Fernández (colegio catalán). Amonestó a Willian José (min.33).
Incidencias:
Partido correspondiente a la jornada dieciocho de la Liga Santander disputado en el estadio de Butarque ante 7.523 espectadores.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos