Pasillo sí; alfombra, no

Pasillo sí; alfombra, no

La Real cuaja un buen partido en la fiesta del campeón pero la falta de acierto en el último pase le penaliza

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Mientras junto estas líneas los focos del Camp Nou están apagados y solo las luces de los móviles de los aficionados acompañan la fiesta de despedida de Iniesta y celebración del doblete de Liga y Copa. El telón también se ha bajado para la Real que dice adiós a la Liga con su segunda peor clasificación desde el ascenso y con la sensación de que ha dejado escapar una gran oportunidad para consolidarse en los puestos europeos. Y eso que Imanol ha enderezado el rumbo en la recta final, que si no el curso podía haber sido realmente duro.

Porque si de algo se puede calificar esta campaña es de decepcionante. No se ha cumplido ninguno de los objetivos planteados en agosto, Loren y Eusebio ya no están y futbolistas como Vela e Iñigo tampoco. Sin contar con Prieto y Canales, que ayer dijeron adiós. A partir de ahora empieza la reconstrucción de una Real que cuenta con una buena base pero que debe unir la palabra exigencia a todos esos valores positivos que tiene y que anoche demostró en el Camp Nou para poner contra las cuerdas al campeón, al que casi aguó la fiesta. Pero con hacer buenos partidos en días concretos no vale. El fútbol es regularidad y eso es precisamente de lo que ha carecido el cuadro blanquiazul esta temporada. A ver si aprendemos la lección, porque lo que suceda en el próximo ejercicio me da que va a marcar el futuro del club, para bien o para mal. Ya nos podemos aplicar bien en estos meses porque no se puede volver a errar en el diseño del nuevo proyecto.

Poner en valor la plantilla. Imanol, que ha tratado en sus nueve partidos al frente del equipo de reactivar a la plantilla haciendo a todos partícipes del juego, realizó seis cambios respecto al once que formó frente al Leganés la semana pasada. Moyá tomó el relevo de Rulli en la portería y en defensa movió todas las posiciones. Aritz entró por Odriozola en el lateral derecho, De la Bella por Kevin en el izquierdo, Llorente por Héctor Moreno en el eje de la zaga y Navas cambió de sitio para jugar a pierna cambiada cuando entonces lo hizo por la derecha.

En el centro del campo Zurutuza fue el escudero de Illarramendi en lugar de Rubén Pardo, mientras que en los puestos de vanguardia Januzaj sentó en el banquillo a Canales. Oyarzabal, Juanmi y Willian José repitieron presencia de inicio dentro de un conjunto con marcado carácter ofensivo.

En el Barcelona Valverde reservó a Messi de salida pero el resto de la alineación fue la titular, incluido Ter Stegen bajo los palos. En el Camp Nou se hablaba mucho de alcanzar los cien goles en la Liga y el número 6.000 de la historia del campeonato pero se quedó con las ganas, porque necesitaba dos y solo pudo hacer el de Coutinho. Eso sí, nadie quería fallar a Iniesta en su despedida y eso suponía un caramelo envenenado para la Real.

1 FC Barcelona

Ter Stegen; Semedo, Piqué, Yerry Mina, Alba; Rakitic, Busquets, Iniesta (Paco Alcácer, min.80); Dembélé (Denis Suárez, min.52), Suárez y Coutinho (Messi, min.67).

0 Real Sociedad

Moyá; Aritz (Odriozola, min.70), Llorente, Raúl Navas, De la Bella; Illarra, Zurutuza (Xabi Prieto, min.88); Januzaj (Canales, min.62), Juanmi, Oyarzabal; y William J.

Gol:
1-0, min.57: Coutinho.
Árbitro:
Munuera Montero, del comité andaluz. Mostró cartulina amarilla a Raúl Navas (min.43), Suárez (min.43), Januzaj (min,51), Alba (min.72) y Rakitic (min.75).
Incidencias:
partido correspondiente a la trigésimo octava y última jornada de la Liga, disputado en el Camp Nou ante 84.168 aficionados, cifra facilitada por el FC Barcelona.

Buena puesta en escena. El conjunto txuri-urdin, sin embargo, fue valiente en su puesta en escena, ya que Imanol colocó a Juanmi y Willian José como delanteros, con el primero corriendo al espacio y el segundo aguantando más balón en zonas intermedias. Januzaj buscaba el mano a mano con Alba y su espalda cuando subía al ataque, y Oyarzabal se movía por todo el frente de ataque.

Con ese planteamiento y un Barcelona al que le costó replegarse en el primer cuarto de hora, no fue de extrañar que las tres primeras oportunidades fueran blanquiazules. Willian José no acertó a dar dirección con la cabeza en buena posición a un centro de Januzaj desde la derecha y después fue el belga el que puso a prueba a Ter Stegen con un disparo desde la derecha. Willian José también probó fortuna con un remate duro que no cogió dirección cuando tenía a De la Bella doblándole por fuera.

Pero Valverde llamó a la banda a Piqué y reorganizó a los suyos a base de juntar a Busquets, Rakitic e Iniesta por dentro para dividir luego hacia afuera buscando la velocidad de Dembélé por la derecha. Así fue como el Barcelona comenzó a tener balón y pasó a dominar la situación, quedando la Real a la espera de organizar algún contragolpe. Iniesta, con un remate al lateral de la red, Piqué en un despiste de Navas en el marcaje en un córner y un cabezazo de Rakitic tras centro de Dembélé equilibraron el cuadro de oportunidades entre los dos equipos.

En el cuarto de hora previo al descanso tuvo la Real dos muy buenas que no aprovechó porque nunca interpretó bien el último pase. Oyarzabal, tras pase de Willian José, y el brasileño a servicio del eibarrés, gozaron de dos buenas opciones que no fueron resueltas de la mejor manera. Y es que los de Imanol tuvieron situaciones propicias para hacer daño al espacio pero carecieron de entendimiento, no solo para poner en mayores apuros a Ter Stegen, sino que además esos errores generaron peligro atrás porque la contra azulgrana fue peligrosa. Así Navas se vio obligado a hacer una dura entrada a Dembéle tras una pérdida entre Willian José y Oyarzabal. Con todo, al descanso, la Real había disparado lo mismo que el Barça, había lanzado un córner más y su porcentaje de acierto en el pase -85% frente a 90%- era bastante parejo al culé. Pocas veces nos habíamos retirado aquí sin ir por detrás a los vestuarios.

Coutinho tras un error realista. En la reanudación la Real se mostró igual de valiente ante un Barcelona que combinaba bien por dentro pero al que le costaba profundizar. Si emmbargo, un error de Navas en la salida de balón al tratar de colar un pase por dentro a Oyarzabal por el pasillo central provocó una contra rival que culminó de excelente manera Coutinho ante Aritz y Llorente.

Imanol metió a Odriozola y el donostiarra, que estará en el Mundial de Rusia, aprovechó con la complicidad de Canales para demostrar que es un puñal por la banda. Hasta cuatro veces se coló por ahí para hacer sufrir a la defensa culé, que desbarató el peligro como pudo. El caso es que esa Real fallona en el último pase no pudo empatar y acumuló su vigésima derrota consecutiva en Liga en el Camp Nou para despedir la Liga decimotercera. Una posición que este club no merece.

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