Real Sociedad

Diego Llorente: «Los equipos de abajo nos crean tantos problemas como los de arriba, hay que saberlo»

Diego Llorente, pensativo, en el exterior de las instalaciones de Zubieta./MIKEL FRAILE
Diego Llorente, pensativo, en el exterior de las instalaciones de Zubieta. / MIKEL FRAILE

El txuri-urdin dice que «el Leganés es un equipo de currelas, como su gente»

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

El domicilio de Diego Llorente (Leganés, 1993) está a cinco minutos a pie del estadio de Butarque, en el que la Real tratará de lograr la victoria mañana a partir de las 12.00 horas. El realista se ha criado en esas calles que rodean el campo del Leganés y ha vivido muy de cerca el crecimiento del club desde las catacumbas del fútbol hasta llegar a Primera División, donde cumple su segunda temporada. «Tendremos que tener mucha paciencia a la hora de atacar porque el Leganés es un equipo bien trabajado y sólido en defensa», advierte.

- ¿Cómo de raro se le va a hacer jugar en su ciudad en calidad de visitante?

- Tiene su cosa porque el campo de Butarque es parte de mi infancia. Las celebraciones de los goles del Leganés se escuchan desde el salón de casa de mis padres, así que todo va a ser muy reconocible para mí. Todavía hoy tengo muy presente el estallido de alegría que supuso el play off de ascenso a Segunda del equipo -eliminó al Guijuelo y al Hospitalet- en 2014 y lo que ha venido después hasta llegar a Primera. Es alucinante ver cómo estaba el Leganés hace unos pocos años y cómo está ahora. Es increíble. Quién me iba a decir a mí hace unos pocos años cuando daba patadas al balón en las calles de Leganés que iba a visitar un día Butarque como futbolista de Primera y estando el Leganés también en Primera. Ni por asomo podíamos pensar en Leganés que íbamos a tener un equipo en la máxima categoría. Ha crecido muy rápido en poco tiempo. Va a ser especial.

Las frases

«Las celebraciones de los goles del Leganés se escuchan desde el salón de casa de mis padres»

- Su carrera siempre ha estado ligada al Real Madrid, pero lo cierto es que usted empezó a jugar en Leganés.

- Era un chaval de barrio y con siete años me propusieron entrar en el Real Madrid. En esa época no había equipo prebenjamín en el Madrid, así que me entrenaba entre semana con el Madrid y jugaba los fines de semana con el Trabenco, un club de Leganés. Un año después ya empecé a entrenarme y a jugar con el Real Madrid. Escalé toda la pirámide hasta llegar al Castilla.

- Pero uno de sus hermanos sí se decantó por el Leganés.

- No tengo ningún familiar que se haya dedicado profesionalmente al fútbol, pero siempre se ha seguido muy de cerca. Tengo un hermano, tres años mayor, que está ligado al fútbol en Tercera División en Madrid. Al principio era él quien apuntaba maneras, el elegido, el que tenía más toque en la familia. Llegó a hacer las pruebas del Real Madrid, pero por diferentes circunstancias decidió irse al Leganés.

- ¿Qué ambiente le espera a la Real en Butarque?

- Es un campo en el que da gusto jugar. El año pasado, cuando defendía la camiseta del Málaga, ya tuve la oportunidad de jugar contra el Leganés en su estreno en Primera y, anteriormente, cuando formaba parte del Real Madrid C, también jugué en Butarque cuando estaban en Segunda B. Recuerdo que cuando jugaba en las categorías inferiores del Real Madrid y nos tocaba enfrentarnos al Leganés iba andando desde mi casa al campo con mi mochila al hombro. Los técnicos del Real Madrid me concedían el privilegio de no pasar antes por Valdebebas como solía ser norma y yo les esperaba en Leganés.

- Ni que decir tiene que tendrá amigos de su cuadrilla que son socios del Leganés.

- Sí, y los que no lo son ya me están pidiendo entradas. Voy a tener que hacer malabares para conseguir entradas para todos.

- Desde esa primera vez que jugó en Butarque en Segunda B, ¿cuánto ha crecido el club?

- El Leganés está haciendo la cosas muy bien. A priori su objetivo es mantener la categoría, pero lo están haciendo tan bien que cualquiera se atreve a ponerles techo. Quién puede saber de lo que son capaces. El cambio en el Leganés se produjo cuando una familia de empresarios de la zona cogió las riendas del club. Ellos le han dado la estabilidad que no tenía y han tomado decisiones muy acertadas que les han llevado a lo más alto. La decisión de fichar a un entrenador como Garitano ha sido una de las mejores cosas que le he pasado al club. Lleva cinco temporadas al frente del equipo, algo muy raro en los tiempos que corren, y es un tipo muy querido y valorado. A Garitano se suma el trabajo de otro guipuzcoano, el director deportivo, Txema Indias. Hay buena conexión entre los dos y eso se nota, las cosas fluyen.

- ¿Qué ha aportado Garitano?

- Trabajo y más trabajo. El Leganés es hoy un equipo muy trabajado sobre todo en el aspecto defensivo. Es un bloque sólido que si está donde está clasificado es por algo.

«Garitano ha aportado trabajo y más trabajo. Si el equipo está donde está es por algo»

- Desde fuera Leganés tiene la etiqueta de ser una ciudad dormitorio, de gente humilde. ¿Sigue siendo así o los tiempos cambian?

- Leganés ha cambiado mucho en los últimos años. Ahora no hace falta desplazarse a Madrid como antes, hay de todo, pero sigue siendo una ciudad de gente trabajadora. Que el Leganés esté en Primera ha dado mucha energía a la ciudad, le he dado visibilidad, y hoy el club de fútbol se siente muy cerca. El número de socios está creciendo cada año y eso es muy positivo. El ambiente en la grada es muy bueno, el aficionado está ilusionado, y ahora mucho más en la situación clasificatoria en la que está el equipo.

(Hace una pausa)

- De alguna forma, el equipo de fútbol es un buen espejo de lo que es la gente de Leganés. Un grupo que no da un balón por perdido, currante, y en el que el colectivo prima sobre las individualidades. El entrenador ha conseguido que los once jugadores se dejen el alma y que todos se muevan a la vez. Siempre manteniendo la solidez defensiva consiguen tener sus opciones adelante.

- ¿Cómo se le hace daño?

- Con mucha paciencia. Ellos estarán bien armados, quizás nos vengan a presionar arriba, pero nosotros debemos tener orden, paciencia y vigilar nuestras pérdidas para minimizar las posibilidades de que nos cojan mal posicionados. Eso va a ser clave. Y también que podamos hacer nosotros el primer gol para obligarles a proponer algo más y que puedan dejar más espacios. A ver si somos capaces de ganar y empezar con buen pie el año.

- Ése que describe es un guion similar a los partidos de la Real.

- Nuestro papel se repite en muchas ocasiones, aunque evidentemente hay otras en las que toca sufrir algo más, como por ejemplo ante el Sevilla. Es nuestro estilo, nos va bien cuando hacemos lo que debemos, y no hay por qué cambiar. Somos conscientes de que muchos rivales nos dan el balón porque se sienten más cómodos tratando de robar y saliendo a la contra rápido, pero nosotros tenemos nuestro estilo, pensamos en nosotros y no en el rival, y no vamos a cambiar. El equipo ya no encaja tantos goles en situaciones de inferioridad como ocurría en la primera fase de la temporada. Hoy, los goles que encajamos son por mérito del contrario y se puede decir que hemos dado un paso adelante en este sentido. Somos más sólidos y las ocasiones las seguimos generando, así que a nada que tengamos un poco más de acierto de cara a portería en este nuevo año, este equipo tiene todo para estar arriba. El fútbol son goles y es lo que marca la diferencia.

- Esas lagunas defensivas que han podido tener a qué lo achaca. ¿Es por falta de concentración, un mal posicionamiento...?

- Es un poco todo. Dentro de un partido hay muchos 'mini partidos', circunstancias puntuales que pueden hacer que el equipo no esté donde debe, y ahí hay que evitar por todos los medios no perder el balón en posiciones complicadas. Además puede ser que un jugador no tome la decisión más acertada bien por cansancio u otros detalles que no siempre se pueden entrenar. La palabra clave podría ser concentración.

- En San Mamés y en el último partido antes del parón ante el Sevilla el equipo sí se mostró más equilibrado y...

- (Interrumpe) Y esa es la línea a seguir. Hay que saber en qué zona del campo se puede arriesgar y en cuál no. Por nuestra forma de jugar estamos muy expuestos al dar mucha amplitud al campo y sabemos que una pérdida puede causarnos problemas. Lo hicimos bien en Bilbao y ante el Sevilla, es lo que hay que hacer en Leganés y en los siguientes partidos. Pero teniendo claro que no siempre vamos a ser dominadores y que también habrá que ponerse el mono de trabajo para capear el temporal.

- ¿Cuánto puede influir que el Leganés haya jugado partido de Copa esta semana?

- Las plantillas deben estar configuradas para aguantar este tipo de calendario y no creo que deba afectarles demasiado. todos venimos de un parón con las pilas cargadas.

«Los equipos de abajo nos crean tantos problemas como los de arriba, hay que saberlo»

- Ahora tienen seis partidos de Liga, uno por semana, hasta que vuelva la competición europea, una circunstancia que va a permitirles llegar más descansados a cada encuentro. Se van a enfrentar al Leganés, Barcelona, Celta, Villarreal, Deportivo y Real Madrid. ¿Hacen cuentas en el vestuario?

- Es una obviedad, pero no vale de nada hacer números. Habrá épocas en las que el calendario sea ante equipos a priori más fuertes y otros momentos en los que no lo sea, pero si algo debemos tener presente de lo ocurrido en la primera vuelta es que los equipos que vienen de abajo ante los que a priori partimos como favoritos nos crean los mismos problemas que los de arriba. En San Mamés no estuvimos lejos de ganar y al Sevilla le superamos en Anoeta, mientras que ante Getafe, Girona y Las Palmas no pudimos ganar. Si algo hemos aprendido es que cada partido tenemos que afrontarlo al máximo.

- La clasificación de Liga dice que están muchos equipos en muy pocos puntos. Tienen Europa a cuatro puntos y el descenso a cinco.

- En otras temporadas ha sido parecido a estas alturas y se ha clarificado después, pero tengo la sensación de que este año puede ser distinto. Existe mucha igualdad y parece que se va a mantener así hasta el final. Equipos que a priori no deberían estar donde están por presupuesto, están demostrando potencial y argumentos más que suficientes. No es suerte lo que están teniendo y sí capacidad para estar en la zona media. Tener la cabeza fría en los momentos no tan buenos y aceptar como positivos algunos empates en determinados partidos puede ser lo que haga que unos equipos vayan para arriba y otros hacia abajo.

- Todavía queda tiempo hasta el cruce ante el Salzburgo en la Europa League, pero ¿qué le sugiere esta eliminatoria?

- El Salzburgo ha hecho una fase de grupos muy contundente, se ha impuesto con autoridad a todos sus rivales y eso da que pensar. Sé que ahora se van a concentrar en Estepona aprovechando el parón de su Liga, como hacen muchos equipos del norte buscando el buen tiempo, y seguro que tanto ellos como nosotros vamos a preparar con mimo la eliminatoria.

- Usted ha sido uno de los jugadores más valorados de la fase de grupos según los criterios establecidos por la UEFA.

- Ha sido sorprendente. Este año ha sido mi estreno en competición europea y desde el partido ante el Rosenborg entré con mucha fuerza y energía. Espero mantenerlo este año. Me he adaptado a las mil maravillas a este club y a este equipo. Mejor sería difícil que me fueran las cosas. Lo único que pido este año es seguir manteniendo esta regularidad y corregir detalles.

- La pareja Navas-Iñigo parecía irrompible, pero usted se ha hecho un sitio pronto.

- Siempre he dicho que venía a sumar. En las primeras jornadas hubo lesiones de compañeros, pude entrar en el once y a partir de ahí he tratado de mantener mi posición. Hay una competencia brutal en esa posición y como siempre digo el máximo beneficiado es el equipo.

- ¿Palpa nerviosismo en el vestuario por aquello de que estamos en pleno mercado de invierno?

- No. La Real nunca ha sido un club que aproveche este momento para fichar y en principio parece que se va a mantener la estabilidad que existe en el equipo. Ojalá que cuando se cierre el mercado estemos los mismos en la caseta, salvo Vela. Es una pena que se haya ido. Se marcha un gran jugador que trasladaba mucha energía fuera y dentro el campo. Tuvo la despedida que se merecía de la afición y del vestuario. Ojalá que tenga ese recuerdo para siempre.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos