Real Sociedad

La despertá de la Real Sociedad

Canales pugna con Gayá en una lance del choque. /ALTERPHOTOS
Canales pugna con Gayá en una lance del choque. / ALTERPHOTOS

Los de Eusebio mostraron dos caras bien diferentes en cada parte. La primera fue soporífera y en la segunda fueron muy superiores al Valencia

IMANOL LIZASOAINJOKOZ KANPO

Dicen por Valencia que la despertà es uno de los actos que más gustan a muchos falleros. También uno de los más odiados por muchos vecinos. ¿Por qué? Las Fallas es una fiesta para no dormir, ya que se disfruta día y noche. Y para que la gente no duerma, los falleros a las ocho de la mañana, todos los días de Fallas, tiran petardos acompañados por su banda de música por todo el barrio. Eso es la despertà. Con ella se pretende conseguir que todo el barrio se despierte para disfrutar desde primera hora de la mañana de las Fallas. Precisamente tuvo lugar ayer 25 de febrero. Hay quienes no se despiertan de la cama ni con una bomba nuclear. Es el caso de la Real, que ayer en Valencia dio muestras de haberse levantado de resaca en la primera mitad, sin ganas de nada. Esos días de sofá y manta ya, me entienden.

El equipo de Eusebio no transmitió absolutamente nada en la primera parte sobre el terreno de juego. Solo ante rivales de menor entidad, que se encuentran peleando por no descender, logra implantar su estilo de juego a ratos y dar una alegría a su afición. Ocurrió contra el Levante y el Deportivo. En cambio, ante clubes como el propio Valencia o el Salzburgo, la plantilla de Eusebio es como una película de serie B que echan los domingos por el televisor. No engancha a nadie. Transmite cero y genera poquísimas emociones en el aficionado.

Como decimos, la Real tardó cuarenta y cinco minutos en despertarse. Pudimos vislumbrar cosas realmente interesantes en la zona de tres cuartos txuri-urdin. Como no, desde la banda derecha, con Álvaro Odriozola como actor protagonista. La velocidad y verticalidad del lateral donostiarra es todo lo que le falta al juego posicional de Eusebio. Aunque ayer encontró en Mikel Oyarzabal, Asier Illarramendi y Sergio Canales tres buenos socios para llegar con mucho peligro a la portería de Neto.

Neto todavía está agradeciendo a la Virgen de las Fallas que por ahí apareciese su codo para evitar el 2-2

Precisamente el guardameta brasileño fue el mejor jugador del conjunto ché en la segunda parte. Realizó una gran parada a Canales en el lanzamiento de una falta que, posteriormente, en el rechace, todavía está agradeciendo a la Virgen de las Fallas que por ahí apareciese su codo para salvar un gol cantado. La Real mereció el empate en el segundo acto, pero los problemas que tiene en portería y en defensa esta temporada lastran sus opciones de rascar puntos en partidos como los de ayer. Toño cuajó un partido nefasto y Llorente más de lo mismo. Los de Eusebio se despertaron tarde en Valencia. Para más inri, nos falta un poquito de suerte en jugadas como la de Neto o el cabezazo de Oyarzabal en Salzburgo. Deciden partidos.

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