Fútbol | Segunda B

Derbi sin goles

Derbi sin goles

Real Unión y Sanse han ofrecido un pobre espectáculo y han finalizado el choque con un empate que les ayuda pero no les soluciona nada de cara a sus objetivos

BORJA OLAZABAL IRUN

Hay diferentes maneras de que un partido acabe sin goles. Puede que haya mil ocasiones, que los jugadores no estén acertados y los porteros se luzcan. O puede que ni un equipo ni otro hagan méritos para marcar. Esta segunda opción es la que se dio en el derbi de este jueves en el Stadium Gal entre el Real Unión y el Sanse. Apenas hubo ocasiones, apenas hubo ataques y el choque finalizó 0-0. El punto sumado permite al Sanse mantener los cuatro puntos de ventaja con el quinto, pero los de Irun se quedan un poco más cerca de la promoción de descenso.

Quizás habría que empezar a cambiar la denominación a este tipo de partidos. Cuando uno habla de derbis se imagina un duelo de poder a poder entre dos equipos que juegan a un ritmo alto, con disputas, entradas fuertes a por el balón... Lo que no se suele pedir es buen juego ya que los tópicos dicen que la intensidad es alta pero el juego escaso.

Los partidos entre el Real Unión y la Real Sociedad B han dado a la afición buenas dosis de espectáculo, pero lo de la matinal de este jueves fue un auténtico esperpento. Los jugadores de uno y otro equipo, a la horas a la que comenzó el choque, siguieron remoloneando.

El filial donostiarra llevó el peso del encuentro en los compases iniciales, pero dio la sensación de que el escenario era pactado. Los locales se limitaban a esperar atrás, en su campo, y a no dejar huecos. Y los txuri-urdin, de naranja, no arriesgaban y se dedicaban a tocar y tocar. Los minutos empezaron a pasar sin que nada sucediera sobre el terreno de juego. Pero nada, de nada.

De hecho, el primer tiro entre los tres palos no llegó hasta pasada la media hora. Lo intentó el realista Muguruza. Recortó desde la izquierda hacia dentro y chutó con la derecha, pero Otaño blocó sin problemas. El partido se animó, aunque igual es mucho decir, a partir de esa acción. El Real Unión arrebató el balón al Sanse y se fue ligeramente hacia arriba. Martins disparó por primera vez entre los tres palos para los de Irun en el 33.

En el minuto 36, el encuentro pudo volver a llamarse derbi. El unionista El Haddadi desbordó por la derecha y Le Normand fue con dureza al suelo para parar al jugador. El Haddadi se levantó y empujó al central. El jaleo quedó en eso, pero en la falta los de Irun estuvieron cerca de marcar. Esnaola remató de cabeza en el segundo palo y el balón se marchó por encima del larguero. La primera parte acabó con un intento más por parte local. Estrada disparó a portería y Zubiaurre evitó el gol.

Más de lo mismo

Algo iban a tener que tocar los entrenadores durante el descanso para que el partido cambiara. Y es que con lo propuesto durante la primera parte es difícil ganar partidos. Pero no varió nada tras el paso por los vestuarios. El Real Unión no tiró una sola vez a puerta, mientras que el Sanse solo dispuso de una buena ocasión para hacer gol.

Guevara disparó desde fuera del área, Otaño puso los puños y el balón se quedó muerto en el área. Celorrio llegó para remachar, pero la pelota golpeó en un defensa unionista. Poco antes lo había intentado Juan Domínguez desde el centro del campo. Estuvo a punto, pero el envío se marchó fuera. Esto fue todo en el pobre derbi del Stadium Gal.

0 Real Unión

Otaño; Aimar, Azkoiti, Esnaola, Urkizu (Gayoso, m. 46); Ekhi, Martins; Estrada (Capelete, m. 61), Llamas, Juan Domínguez; El Haddadi (Eizmendi, m. 73).

0 Real Sociedad B

Zubiaurre; Gorosabel, Le Normand, Lapeña, Muñoz; Guevara; Calvillo (Sola, m. 66), Kako Sanz, Capilla, Muguruza; Celorrio (Goristidi, m. 79).

ÁRBITRO
Leo Ollo, del comité navarro. Amonestó a los locales El Haddadi (m. 36) y Aimar (m. 49).
INCIDENCIAS
1.000 espectadores en el Stadium Gal.

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