Real Sociedad

Cumbre Real Sociedad - Barcelona por Iñigo Martínez

Iñigo Martínez hace un gesto durante el entrenamiento de ayer en Zubieta. / JOSE MARI LÓPEZ

Bartomeu se reúne en las próximas horas con Aperribay para abordar el fichaje del central blanquiazul. La Real se remite al pago de la cláusula del jugador, que es de 32 millones, y no la rebajará ni un euro para facilitar su salida

MIGUEL GONZÁLEZLONDRES.

Iñigo Martínez vive su cuenta atrás como jugador de la Real Sociedad. En las próximas horas el presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, tiene previsto juntarse con su homólogo blanquiazul, Jokin Aperribay, para trasladarle de forma oficial su interés por fichar al vizcaíno y ver la manera de llevar a cabo la operación. Desde Anoeta la postura en este caso es inflexible: se trata de un pilar básico dentro del equipo y quien quiera llevárselo tendrá que abonar hasta el último euro de su cláusula de rescisión, cifrada en 32 millones.

Ese será el mensaje que trasladará Aperribay al Barcelona en la reunión, aunque a partir de ahí el destino del futbolista no está en sus manos. El club azulgrana, una vez recibidos los 222 millones de euros del PSG por el fichaje de Neymar, tiene dinero de sobra para contratar a un central por esa cantidad y ya ha transmitido su interés al entorno del jugador, quien se muestra dispuesto a hacer las maletas.

El de Ondarroa es objeto de deseo por parte de Ernesto Valverde, nuevo inquilino del banquillo del Camp Nou, desde hace varios años y ahora verá su sueño realizado, aquel que no pudo lograr al mando del Athletic. El técnico le ha comunicado que va a desempeñar un papel importante en su proyecto, lo que ha reforzado aún más la intención del jugador de poner rumbo hacia la Ciudad Condal.

Así las cosas, el margen de maniobra de la Real en esta operación es muy reducido. Prácticamente inexistente, por lo que se limitará a esperar acontecimientos y escuchar lo que tenga que decirle Bartomeu. Sin embargo, hay diferentes maneras de concretar la operación.

Una sería la 'OPA hostil' que supondría que el Barcelona abonara la cláusula íntegra en la sede de la Liga de Fútbol Profesional para desvincularlo de la Real. En este caso, el club azulgrana tendría que pagar también el IVA (21%) correspondiente. No parece este el escenario más probable habida cuenta de las cordiales relaciones que mantienen ambas entidades en los últimos tiempos.

Hace tres años, cuando Griezmann decidió marcharse al Atlético, la Real permitió a la entidad colchonera que abonara la cláusula en varios plazos y se ahorrara los impuestos derivados del pago de esos 30 millones. El club que preside Enrique Cerezo tampoco tenía liquidez para hacer el pago de golpe. A cambio se reservó el derecho a recibir el 20% de una futura venta del francés. Este verano ha estado a punto de marcharse a Inglaterra por cien millones, aunque tras confirmarse la sanción de la UEFA que impedía al Atlético fichar jugadores en esta ventana del mercado veraniego, acabó quedándose. El año que viene todo hace indicar que su salida será un hecho y ahí estará la Real atenta para recibir la cantidad que le corresponde. Una millonada por un jugador que le había dado cinco años de rendimiento, que quería irse y por el que recibió la cláusula íntegra.

Una vez que se reúnan ambos mandatarios, la operación se resolverá la próxima semana

La única negociación será la referida a cómo abona el Barcelona el pago de la cláusula

El jugador no viajó ayer con el equipo a Watford por decisión técnica

Ahora no parece que el club esté dispuesto a facilitar el pago de los 32 millones por Iñigo en varios plazos, como sucedió entonces con el Atlético. Para empezar, porque el Barça tiene dinero fresco en el bolsillo. La situación es bien distinta y se asemeja más a la del fichaje de Illarramendi por el Real Madrid en 2013. Entonces, con el equipo txuri urdin clasificado para la Champions -ahora lo está para la Europa League-, Ancelotti se encaprichó del mutrikuarra tras el Europeo sub-21 de aquel año y Florentino tuvo que soltar de una tacada casi 39 millones. Los 32 de la cláusula y unos siete correspondientes al IVA de la misma. Y ello a pesar de la excelente relación que une a ambos, pero Aperribay no podía allanar la salida de un futbolista por el que peleó hasta el último momento por retener. La afición no lo hubiera entendido y así se lo transmitió a su homólogo blanco.

Así las cosas, y una vez tenga lugar la reunión entre Bartomeu y Aperribay, la operación entrará en su recta final hasta terminar de cristalizar a comienzos de la próximas semanas. Lo único que falta por concretar es la manera en la que se concretarán los términos de pago.

Un contrato por cinco años

El Barcelona cuenta con el respaldo de Iñigo para cambiar de equipo, a quien la ha trasladado una propuesta muy atractiva. Según informó ayer Sport, el conjunto catalán ha transmitido a su entorno una oferta por cinco temporadas, por la que se convertiría en azulgrana hasta 2022, un año más del que tenía firmado aquí. Hay que recordar que en 2019 su cláusula en la Real descendía a los 25 millones, por lo que no hay apenas margen de maniobra.

En el plano económico también ganará mucho más dinero que aquí y eso que era uno de los tres jugadores mejor pagados de la plantilla blanquiazul. Los términos en los que se manejan el Barcelona y la Real no tienen nada que ver. Ya pasó algo parecido con Bravo hace tres años, al que prácticamente triplicó el sueldo y firmó un contrato por cuatro años. El chileno no se lo pensó dos veces.

En el plano deportivo, la línea defensiva del Camp Nou a la que llega para reforzar no atraviesa su mejor momento y eso le facilita el camino. Entre los centrales, solo Piqué cuenta con el respaldo pleno de Valverde. Umtiti debe ganarse la confianza del técnico y Vermaelen tiene pie y medio fuera del club. Mascherano también ha echado una buena mano atrás en los últimos años aunque siempre ha sido centrocampista, rol que desempeña en la selección argentina. Tampoco convence el brasileño del filial Marlon, que con la llegada de Iñigo podría salir al Leganés.

Una gran baja para la Real

El jugador, mientras tanto, no se va a pronunciar hasta que no se culmine la operación. No viajó a la concentración de Holanda debido a una lesión y no lo hizo ayer tampoco hasta Londres para enfrentarse hoy al Watford por decisión técnica, una vez superadas las molestias en el glúteo que le han mantenido apartado del grupo en las últimas semanas. Todo apunta a que su próximo partido será con la camiseta del Barça.

Su salida supone un serio contratiempo en los planes de Eusebio, ya que había sido un pilar básico en el equipo durante las seis temporadas que ha formado parte de él. Desde que debutó como titular con Montanier en Gijón en la 11/12, siempre que ha estado en condiciones de jugar lo ha hecho de inicio. Fue un referente en aquel conjunto que se clasificó para la Champions en 2013 y que un año después alcanzó las semifinales de Copa y repitió pasaporte continental en la Europa League. En el curso pasado jugó 34 partidos de Liga, en los que anotó tres goles, dos de ellos de falta.

La Real debe moverse ahora con premura para cubrir su hueco con otro jugador que complete en la zaga a Raúl Navas, Diego Llorente y Aritz Elustondo. El club, previendo que pudiera pasar algo con Iñigo este verano, se adelantó y quiso atar cuanto antes el fichaje de un central. De ahí la llegada de Llorente. El madrileño venía a aumentar la competencia en esa posición pero ahora, de repente, sube un peldaño en el escalafón. No será fácil sustituir al de Ondarroa. Si es que tiene sustituto.

La cifra

222
Curiosamente la misma cifra de millones que ha pagado el PSG por Neymar y que facilitará su fichaje por el Barcelona, son los partidos que Iñigo Martínez ha disputado con la Real Sociedad a lo largo de estas seis últimas temporadas. En ellos ha marcado 17 goles, convirtiéndose en el defensa más realizador en la historia del club

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