Real Sociedad

Un borrón no empaña un buen año

Zubeldia y Oyarzabal persiguen un balón durante el entrenamiento mientras Guridi y Llorente siguen atentos la jugada ayer en Zubieta./P. MARTÍNEZ
Zubeldia y Oyarzabal persiguen un balón durante el entrenamiento mientras Guridi y Llorente siguen atentos la jugada ayer en Zubieta. / P. MARTÍNEZ

La clasificación para la Europa League y la eliminación de Copa ante el Lleida marcan 2017. La Real es el séptimo equipo que más puntos ha sumado entre enero y diciembre por detrás de Madrid, Barça, Atlético, Sevilla, Villarreal y Valencia

AXEL GUERRASAN SEBASTIÁN.

Aunque las temporadas futbolísticas son de agosto a mayo, muchos aprovechan el cambio de año natural para hacer balance y marcarse objetivos para lo que viene por delante. En el vestuario txuri-urdin se han propuesto «igualar o mejorar» en 2018 lo que han logrado en 2017. Una empresa que tendrá su dificultad porque los números gruesos indican que la Real es el séptimo equipo de la Liga que más puntos ha sumado entre enero y diciembre (58), por detrás de Barcelona (101), Real Madrid (87), Atlético de Madrid (86), Sevilla (68), Villarreal (65) y Valencia (65), todos ellos con presupuestos superiores al de los txuri-urdin. Los cinco primeros son los que en la Liga pasada quedaron por delante de los guipuzcoanos.

El conjunto de Eusebio inició 2017 en un buen punto de partida. Ocupaba la quinta posición con veintinueve puntos, los mismos que el cuarto (el Villarreal) y a cuatro del tercero (el Sevilla). El comienzo de año fue exigente y complicado. Enero se presentó con un calendario cargado de partidos porque además de hacer frente a la Liga los realistas disputaron dos eliminatorias de Copa. Eliminaron al Villarreal en octavos de final y cayeron ante el Barcelona en cuartos, tras dar la cara en los dos encuentros ante los culés.

Los cuatro partidos de Liga del primer mes se saldaron con dos victorias (Málaga y Celta) y dos derrotas (Sevilla y Real Madrid) que permitieron a los realistas acabar la primera vuelta en quinta posición con 35 puntos -cifra que solo la supera el equipo que logró el subcampeonato en la 2002/03-, uno menos que el Atlético de Madrid, que marcaba la zona de Champions League. En los tres siguientes meses la Real sumó cuatro triunfos en once partidos, lo que le hizo bajar a la séptima posición y meterse en una lucha a tres bandas con el Villarreal y el Athletic por el quinto y el sexto lugar, las dos plazas que daban acceso directo a la Europa League.

El sexto puesto en Vigo supuso firmar la cuarta mejor campaña en los últimos veinticinco años

En mayo se iniciaron las obras de remodelación de Anoeta que deberían acabar en octubre de 2019

El momento más complicado, lo vivió entre marzo y abril cuando sumó un punto de doce posibles ante los bilbaínos, Alavés, Leganés y Atlético de Madrid. En ese momento los castellonenses les aventajaban en dos puntos y los vizcaínos en uno.

El tramo final de la temporada fue espectacular. La Real ganó cuatro partidos -Sporting, Granada, Deportivo y Valencia- y empató tres -Sevilla, Málaga y Celta- para recoger un premio que le confirmaba como una de las revelaciones del campeonato. Era la justa recompensa para uno de los equipos que mejor juego había desplegado y que en las 22 jornadas que se disputaron entre enero y junio siempre estuvo entre los siete primeros clasificados. Los blanquiazules habían firmado la cuarta mejor campaña en 25 años y logrado por tercera vez en cinco años clasificarse para una competición europea a través de la Liga.

Más allá de los números que obtuvo el equipo y la clasificación para la Europa League, el sexto puesto fue la consolidación de la propuesta futbolística que Eusebio comenzó a implantar desde el verano anterior en base a las características de los futbolistas con los que contaba.

El técnico apostó por un once tipo en el que los jugadores de casa tenían un gran peso (ocho futbolistas formados en Zubieta jugaron de inicio la última jornada en Vigo). También destacaba la aportación desde el banquillo de jugadores como Juanmi (once goles) o Canales (cuatro asistencias) y la aparición de una nueva generación de canteranos formada por Odriozola, Kevin, Zubeldia, Guridi y Bautista.

La clasificación para la Europa League suponía tener que jugar entre agosto y diciembre veinticinco partidos, a un ritmo prácticamente de tres partidos cada tres o cuatro días. La Real optó por afrontar el reto con importantes cambios en su plantilla. Salieron jugadores veteranos y de peso en el vestuario como Mikel González o Markel Bergara y otros que tuvieron muy pocas oportunidades como Granero, Concha o Gaztañaga. Entre las altas estaban los cinco canteranos que habían despuntado en los últimos meses y se fichó a Diego Llorente del Real Madrid y a Januzaj procedente del Manchester United, dos jugadores que a pesar de su juventud ya tenían una trayectoria importante.

El arranque de la temporada 2017/18 no pudo ser mejor. En las cuatro primeras jornadas de Liga la Real logró tres victorias y un empate que le permitieron igualar el mejor arranque de la historia del club y, además, goleó al Rosenborg (4-0) en el debut de la Europa League en Anoeta. A partir de entonces, los blanquiazules fueron encadenando altibajos en su juego y en sus resultados hasta llegar al parón de octubre después de cinco partidos consecutivos sin ganar y encajar dieciséis goles.

Hasta noviembre, en la Liga logró recuperarse en parte gracias a las victorias ante el Alavés y el Eibar y los empates contra el Espanyol y el Girona. En la Europa League, los triunfos en los dos encuentros frente al Vardar y el Rosenborg en Trondheim le permitieron superar la fase de grupos con doce puntos y luchar con el Zenit por la primera plaza.

El último tramo del año comenzó con un empate ante el Las Palmas en Anoeta que llegaba como colista y después de haber perdido los últimos ocho encuentros y con la eliminación copera ante el Lleida, un equipo de Segunda B. Los realistas encajaron en Anoeta tres goles en 34 minutos que les apearon de la competición. En Liga solo el triunfo ante el Sevilla en Anoeta en el último partido endulzó un poco la trayectoria realista, después de sumar cinco jornadas sin ganar.

De esta manera, los realistas iniciarán 2018 en un punto de partida diferente al que lo hicieron hace 365 días, con ocho puntos menos que entonces. El primer paso para «igualar o mejorar» lo logrado en 2017 lo deberán dar ante el Leganés el domingo en Butarque (12.00 horas).

Fuera de lo deportivo, si había una imagen que los aficionados realistas deseaban ver era la del inicio de la reforma de Anoeta. Los primeros trabajos comenzaron el 24 de mayo, tras la finalización de la Liga. El presupuesto final de la obra asciende a 47 millones de euros y está previsto que los trabajos acaben en octubre de 2019, si los plazos se cumplen. Entonces el campo tendrá 39.500 asientos.

En diciembre Aperribay recibió el apoyo de los accionistas para iniciar su tercer mandato y se aprobó el presupuesto de esta temporada, 17/18, que se elevará hasta los 100 millones de ingresos, una cifra récord.

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