Real Sociedad

Beñat San José: «La Real Sociedad juega como un grande, por eso los demás se adaptan a ella»

Beñat San José aparece durante un momento de la entrevista en la pista polideportiva de Ibaeta en San Sebastián./JUANJO AYGÜES
Beñat San José aparece durante un momento de la entrevista en la pista polideportiva de Ibaeta en San Sebastián. / JUANJO AYGÜES
Beñat San José, entrenador de Universidad Católica de Chile

El donostiarra arranca en tres días su etapa en los Cruzados mientras confía en que su amigo Eusebio mantenga el buen rumbo de la nave blanquiazul

MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

Beñat San José (Donostia, 1979) triunfa en el fútbol sudamericano. Campeón de Bolivia dos veces consecutivas con el Bolívar, acaba de fichar por el Universidad Católica de Chile, con el que empieza a trabajar en tres días. Aprovechamos que aún apura sus vacaciones navideñas para hablar de su trayectoria en los banquillos y de su querida Real. No en vano, jugó en juveniles con aquella generación de los Aranburu, Llorente, Barkero y Gabilondo y ha entrenado en la base en Zubieta.

- ¿Qué ha supuesto este año y medio en Bolivia?

- Muchísimo. Ha sido un crecimiento enorme, tanto a nivel personal como profesional. He aprendido una nueva cultura y una nueva idiosincrasia. Ya tuve la oportunidad de trabajar en Arabia Saudí en un equipo grande. Aquello me sirvió para poder entrenar a un vestuario con grandes nombres y diferentes caracteres, y estar obligado a ganar títulos. Ha sido un gran experiencia, tanto en lo deportivo como en lo personal.

«Entrenar al tercer equipo histórico de la tercera mejor liga de Sudamérica es un reto muy ilusionante»

- El Bolívar venía de ser séptimo y con usted ha logrado un subcampeonato y dos títulos en tres ejercicios, ¿cuál ha sido el secreto?

- Venía de tener diferentes problemas, tanto con la afición como dentro del propio vestuario. Es una situación normal cuando un equipo grande no gana. Lo primero fue mirar todo con detalle. Desde qué jugadores teníamos que fichar hasta ajustar un poco la táctica del equipo. También nos centramos en imprimir ritmo a los entrenamientos. Como decían ellos, tenían 'buen pie' pero les faltaba imprimir más velocidad a los partidos e irse en busca de la portería contraria. Así como mejorar en el aspecto físico. También fue importante unir al grupo y hacer trabajo de motivación.

- En 92 años de historia del Bolívar, solo seis entrenadores han repetido título. No será fácil, ¿no?

- La historia del Bolívar así lo demuestra. También hemos batido el récord de goles a favor de la Liga y de todo Sudamérica. Es un dato realmente esclarecedor de la buena temporada que hicimos, puesto que una de las facetas más características del fútbol sudamericano es que siempre se trata de jugar al ataque. Es una liga muy compleja y versátil a la par. Puedes llegar a jugar a 4.000 metros de altura como a disputar encuentros muchísimo más abajo, con treinta y cinco grados y una humedad increíble. Asimismo, te encuentras con campos realmente cuidados y otros que están muy mal. Estás obligado a adaptarte a todas las circunstancias. De ahí que tenga mérito ganar dos campeonatos seguidos.

- ¿Cuál es el libreto de San José?

- En primer lugar me gusta que mis equipos sean lo que su propio nombre indica, un equipo. Que seamos un grupo, compañeros de nuestros compañeros. Pasando al plano futbolístico, me gusta que todo el equipo esté presente en las tres fases. Que tengan compromiso tanto en la fase defensiva como en la de creación, de hecho nuestro portero acostumbraba a subir hasta el centro del campo, y que todos se empleen a fondo en la fase de ataque. Hay una premisa que he puesto en práctica a lo largo de todos mis años como técnico: tener buen trato de balón, pero no tener la posesión por tenerla, sino para utilizarla en el ataque. Que el primer control sea siempre hacia adelante.

- ¿Cómo fue dejar Zubieta para ir a entrenar a Arabia Saudí?

- En 2012 estaba entrenando al cadete vasca, con Oyarzabal y Zubeldia en la plantilla, cuando recibí la llamada del Al-Ittihad. Llamé a Luki Iriarte y a Bittor Alkiza para comunicarles que quería salir fuera. No fue nada fácil. Estaba súper orgulloso de poder trabajar en la Real. Lo entendieron a la perfección. Me marché a Arabía Saudí y ahí comenzó mi andadura como técnico.

- ¿No le dio vértigo un cambio semejante?

- Sí que era un salto al vacío, pero lo tenía clarísimo. Estaba tremendamente feliz en la Real. Es mi casa, pero sentía una voz interior que me decía que tenía que dar el salto. Apareció esa oportunidad y no lo dudé.

«Todos los técnicos tenemos Europa en mente pero no quiero acelerar mi carrera; aún estoy creciendo»

- Ahora regresa a Chile, donde ya dirigió a Antofagasta hace dos años. ¿No habrá sido fácil renunciar a jugar la Libertadores con Bolívar?

- Ha sido complicado, no solo por la Libertadores, sino porque tenía la oportunidad de ser tricampeón, algo que no ha sucedido nunca. Pero la propuesta de Universidad Católica era irrechazable, ya que es el tercer mejor campeonato del continente por detrás de Brasil y Argentina.

- Y Universidad Católica es el tercer club más laureado de Chile...

- Viene a ser como el Atlético en España y eso es un reto que ilusiona.

- ¿Para cuándo el salto a Europa?

- Todos los entrenadores tienen Europa en mente pero no tengo prisa ni quiero acelerar mi carrera. Mi prioridad es seguir creciendo.

- Hábleme de la Real, ¿qué opinión tiene de Eusebio?

- Le conozco porque hicimos juntos un curso de coaching en Madrid y Bilbao. Yo siempre he sido un fan incondicional de Johan Cruyff y lo primero que hice fue preguntarle cómo jugaba ese Barcelona. Tiempo después, cuando estaba en el Barça B, me desplacé hasta allí para estudiar sus entrenamientos y charlar con él. Le estoy muy agradecido por todos los conocimientos futbolísticos que me ha transmitido.

- ¿Este año las cosas no le van tan bien como el pasado?

- Es verdad, pero jamás en mi vida he visto jugar tan bien a la Real. Con esa dinámica, ese toque en el centro del campo, los laterales volando por la banda, tanta gente llegando al remate, quitando la posesión en Anoeta al Barça... Yo nunca pensé que la Real pudiera jugar así.

- Pero los rivales le han tomado la medida a esa forma de jugar...

- Ha habido partidos en los que ha sido mejor que el contrario y ha perdido puntos por encajar goles en alguna contra. Lo que nos tiene que llenar de orgullo es que la Real juega como un grande. Los rivales, al menos, nos miran como un grande y cambian su forma de jugar para adaptarse a ella, cuando históricamente ha sido al revés.

- Le voy a preguntar por alguno de los chavales a los que entrenó en Zubieta y ahora están en el primer equipo. ¿Odriozola?

- No he visto en mi vida un chico que entrenase a tope todos los minutos de todos los entrenamientos de toda la temporada. Jugaba de extremo y yo le comenté que quería que fuese lateral, porque tenía todas las condiciones para brillar ahí: físico, velocidad, técnica e inteligencia.

- ¿Bautista?

- Fue al revés. Jugaba de lateral y yo le puse de delantero centro. No teníamos un 'nueve' puro y me sorprendió su remate de cabeza y su golpeo con las dos piernas. En su primer partido ahí marcó un golazo desde fuera del área en el Z4 y desde entonces no ha parado de meter goles.

- ¿Oyarzabal?

- Tenía todas las cualidades para llegar. Un zurdo con esa dinámica, que desbordaba tan bien como se asociaba, que era agresivo en la llegada y con tan buen físico, era una bomba. No me extraña su progresión.

- ¿Zubeldia?

- Apenas lo tuve, pero en cadetes le subí desde infantiles y me sorprendió su madurez. No perdía un balón y tenía ese talento innato para el juego de posición.

- ¿Entrenar a la Real lo ve como un sueño o una posibilidad?

- Ahora mismo sería un sueño. Siempre estaré disponible cuando el club me necesite y lo crea oportuno. Aun así, si nunca llega a pasar eso, la Real siempre será mi casa y estaré disponible para lo que quieran. Pero las cosas hay que trabajarlas y ahora necesito crecer mucho para aspirar un día a entrenar a la Real.

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