Real Sociedad

La Real Sociedad materializa su apuesta por la innovación y el juego ofensivo

Rubén de la Barrera es manteado por sus jugadores tras conseguir con la Cultural el ascenso a Segunda la pasada temporada./N.C.
Rubén de la Barrera es manteado por sus jugadores tras conseguir con la Cultural el ascenso a Segunda la pasada temporada. / N.C.

El entrenador gallego Rubén de la Barrera destaca por sus métodos innovadores y sus planteamientos ofensivos

Axel Guerra
AXEL GUERRA

«Rubén sí que creo que está entre los mejores, sí creo que nos puede ayudar. Estoy convencido. Él y otra gente que va a venir para eso». De esta manera, casi sin querer, Asier Garitano confirmó el jueves durante su presentación como entrenador de la Real Sociedad que Rubén de la Barrera será su segundo. La confirmación oficial por parte del club txuri-urdin llegará después de que el técnico gallego finalice su labor en la Cultural Leonesa, con la que mañana se juega la permanencia en Segunda.

De la Barrera (Elviña, A Coruña, 1985) saltó a la fama el año pasado cuando guió a la Cultural Leonesa hasta la categoría de plata, después de que el club leonés vagara durante 43 años por Segunda B y Tercera. El técnico gallego, además, llamó la atención por unos métodos innovadores, una propuesta de juego vistosa y su edad. Con solo 32 años se había convertido en el entrenador más joven del fútbol profesional español.

Nacimiento
A Coruña, 1985.
Trayectoria
Atlético Arteixo (06/07), Montañeros (07/09), Villarralbo (10/12), Guijuelo (13/14), Valladolid B (14/15), Guijuelo (15/16) y Cultural Leonesa (16/18).
Logros
Jugó la fase de ascenso a Segunda B con el Villarralbo y a Segunda con el Guijuelo, al que también clasificó para los dieciseisavos de final de Copa. Ascendió a la Cultural a Segunda, 43 años después.

Lo ha conseguido gracias a su inquietud constante por querer aprender y crecer, la misma que le llevaba a visitar de 'motu propio' a Lillo o Mourinho, entre otros, y presentarse en sus sesiones para explicarles sus planteamientos.

Como Garitano, huye de estilos y estereotipos porque ha seguido perfiles «tan variopintos como pueden ser unos relacionados con Guardiola y otros totalmente diferentes». Por eso es «un defensor a ultranza de la variabilidad» y apuesta por que su equipo «sea capaz de someter a los rivales a través del balón y, por otro, tremendamente organizado cuando no tenga la posesión. Hay que ser capaces de presionar en espacios cercanos a la portería rival o en otros más retrasados », explicaba en una entrevista a 'La Voz de Galicia'.

«Muy metódico»

Uno de los jugadores que ha dirigido en su carrera es el canterano de la Real Sociedad Julen Colinas, ahora en el UCAM Murcia de Segunda B, con el que ha coincido durante temporada y media en la Cultural. El donostiarra le recuerda como «un apasionado que vive para el fútbol las 24 horas del día». Habla de él como un entrenador «muy metódico, al que le gusta dar protagonismo al balón», y entre sus cualidades destaca que «tácticamente es una bestia. Para la edad que tiene sabe mucho, sabe latín». A pesar de su juventud, es un técnico «que sabe transmitir sus ideas de juego al vestuario. Sabe conectar con los jugadores y seguro que va a aportar mucho».

El extremo considera que contratar a De la Barrera para acompañar a Garitano «es un acierto total», que a la Real Sociedad «le va a venir muy bien, por todos los conceptos que maneja, sobre todo, ofensivos. Estudia mucho a los equipos a los que se enfrenta y sabe cómo colocar a sus futbolistas para buscar los espacios en los que hacer daño a los rivales».

Encuesta

Al técnico gallego le gusta organizar entrenamientos «cortos e intensos», en los que varía el trabajo a realizar y «no se casa con nadie. Cada día exige lo máximo a los futbolistas. Es un entrenador moderno e innovador en sus métodos y, sobre todo, valiente. Se atreve a poner en práctica todas aquellas cosas nuevas que pueden ayudar a mejorar al colectivo», recalaca el guipuzcoano.

Seguidor del Deportivo con el que llegó a jugar en algún torneo en categorías inferiores, acudía con su abuela, Ángeles de la Iglesia, a Riazor y a los hoteles de los equipos rivales. Siempre con el balón pegado al pie, buscaba algún autógrafo y conversación futbolística. Era la época del 'Super Depor' de Bebeto, Mauro Silva Fran o Djukic, entre otros.

Cortó el avance de un rival. Fue expulsado en marzo y sancionado con cuatro encuentros.
Cortó el avance de un rival. Fue expulsado en marzo y sancionado con cuatro encuentros. / NC

Jugó hasta los 18 años y colgó las botas en el juvenil del Victoria. Lo hizo porque ya tenía claro que su futuro estaba en los banquillos. «Sentía la necesidad de aportar. Me veía más vinculado a lo estratégico que al disfrute de practicar deporte, más allá de las habilidades». El primer equipo al que dirigió fue el benjamín del Ural B, un nombramiento que le hizo sentir lo que quería ser. «Me lo tomé muy en serio. Fue el input que construyó mi futuro y estaba dispuesto a invertirlo todo en ello».

Después de trabajar en las categorías inferiores del Arteixo y el Montañeros, logró con 23 años el título nacional y le surge la primera oportunidad de trabajar fuera de Galicia. Se la dio el Villarralbo de Zamora, un conjunto de Tercera al que llevó a la fase de ascenso a Segunda B. Aquella experiencia fue para él «un máster». Tenía 24 años y era el único miembro del cuerpo técnico. Allí demostró que «el liderazgo, más que la autoridad, depende del conocimiento y de cómo se estructura, de la honestidad y del trabajo, no de la edad».

Enfrentamiento con Garitano

El siguiente paso le llevó al Guijuelo. Era la temporada 13/14 y el equipo salmantino finalizó cuarto en el Grupo I de Segunda B, lo que le permitió por primera vez en su historia jugar la fase de ascenso Segunda. En la primera ronda les apeó el Leganés, que terminó por subir. En el banquillo contrario se sentaba Asier Garitano, que comenzaba a recorrer el camino que le ha llevado a la Real Sociedad. Sin saberlo, los dos habían dado el primer paso de un trayecto que ahora realizarán juntos.

¿Quién es?

Una campaña en el filial del Valladolid y otra más en el Guijuelo, con el que volvió a hacer historia al llevarlo hasta los dieciseisavos de final de Copa donde cayó contra el Atlético de Madrid, llamaron la atención de Roberto Olabe, que lo fichó para Aspire.

La Academia de Qatar, que había salvado a la Cultural de la desaparición por sus problemas económicos, confió el equipo a Rubén de la Barrera. Tras ascender el año pasado, mañana dirigirá por última vez a los leoneses, aunque bien puedo hacerlo en marzo cuando saltó al campo durante un partido contra el Albacete y cortó una jugada rival. Un gesto que volvió a poner el foco mediático sobre él y por el que se expuso a un fuerte castigo, aunque al final fue sancionado con cuatro partidos.

Ahora Olabe recluta a Rubén de la Barrera para la Real Sociedad.

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