Real Sociedad

Iñigo Martínez: «Para aspirar a más hay que creer»

Iñigo Martínez sonríe durante un momento del entrenamiento de ayer en Zubieta./ARIZMENDI
Iñigo Martínez sonríe durante un momento del entrenamiento de ayer en Zubieta. / ARIZMENDI

El defensa afirma que: «a veces nos sentimos inferiores y es algo que tenemos que cambiar»

AXEL GUERRASAN SEBASTIÁN

Séptima en Liga, a dos puntos de los puestos europeos y con el pase a las siguientes rondas de la Europa League y la Copa encarriladas, la Real ha llegado al parón liguero de noviembre en una situación que muchos habrían firmado a comienzo de temporada. Uno que seguro que no lo hubiera hecho es Iñigo Martínez. El central, fiel a su carácter competitivo, dice que el equipo está «en un buen momento, cogiendo el tono», pero le pide «creer más» en sus posibilidades para «aspirar a más».

El de Ondarroa cree que la Real podría estar más arriba en la clasificación y echa en falta los puntos que se escaparon en algunos partidos. «Ante el Getafe, por ejemplo, nos dolió perder porque veíamos que podíamos sacar el resultado adelante». Aquella matinal en el Coliseum los txuri-urdin ganaban a falta de diez minutos para el final y parecía que los tres puntos viajarían a Gipuzkoa. «Fuimos nosotros los que echamos el partido por la borda», lamenta.

Ve al equipo «bien» después los siete partidos que disputó entre el parón de octubre y el de noviembre y en los que logró cinco victorias, un empate y una derrota, «pero incluso podemos estar mejor y debemos intentarlo» insiste.

LAS FRASES

AMBICIÓN
«Hay un gran nivel pero nos falta un poco creer que somos capaces de ganar a cualquier rival»
CALIDAD
Cualquier jugador de este equipo puede ir a la selección, tenemos que aspirar a más»
LESIÓN
«No ha sido nada fácil el inicio de la temporada, no ir a la concentración de Ermelo me dolió bastante»
RECUPERACIÓN
«Cansa mentalmente ver que los demás disfrutan con el balón mientras tú solo das vueltas»

Atrás han quedado los problemas defensivos que tuvo el equipo y que le llevaron a encajar dieciséis goles en cinco partidos. «Al principio nos costó porque nos marcaban muchos goles, aunque mirar adelante y ver que los delanteros generaban ocasiones y marcaban nos ayudaba. Ahora estamos cogiendo el tono y esperemos seguir o mejorar».

Hasta final de año, a la Real le esperan nueve encuentros -seis de Liga, dos de Europa League y uno de Copa-. Para seguir creciendo apuesta por «ir sumando cada partido». A falta de un punto para acceder a los dieciseisavos de final de la competición europea y con un pie en la siguiente ronda copera tras ganar al Lleida en el partido de ida (0-1), huye de los excesos de confianza «Es verdad que a todos nos gustaría vernos ya clasificados, pero no va a ser fácil».

Advierte que a lo largo de la temporada habrá momentos «buenos y peores» y para superarlos apuesta por «seguir mejorando porque creo que podemos; hay grupo para hacerlo. Tenemos y podemos mejorar lo logrado hasta el momento».

Alcanzar ese objetivo es factible porque «hay una plantilla de gran nivel», pero para conseguirlo considera que «hará falta creer un poco más que podemos y que somos capaces de ganar a cualquier rival. Eso es lo único en lo que fallamos. A veces no nos lo creemos y eso es algo que tenemos que cambiar. Porque hay gran nivel, hay una gran plantilla y podemos hacer un gran año».

Decirlo resulta fácil, pero hace falta la manera de concretarlo. «Tenemos que plantarnos y mirar al compañero. Decirle lo mucho que puede aportar».

El vizcaíno cree que es fundamental cambiar la actitud con la que juega el equipo «en algunas ocasiones en las que nos sentimos inferiores al rival» para demostrar que «formamos una plantilla que puede pelear contra quien sea».

Es tal la confianza que tiene en sus compañeros, que asegura que «cualquier jugador de este equipo podría estar yendo a la selección porque tenemos nivel para ello». Por ello, reitera que el objetivo es «creer para aspirar a más cosas».

«No es fácil estar parado»

El de Ondarroa ha dejado atrás los problemas físicos que le mantuvieron fuera de los terrenos de juego hasta octubre, a excepción del partido ante el Deportivo en la jornada 3. Explica que «no ha sido nada fácil» el inicio de la temporada para mí. «No ir a la concentración de pretemporada me dolió bastante. Luego vino una lesión y otra y otra. Ahora por fin salgo de eso y me encuentro bien, a gusto». Tras reaparecer ante el Espanyol, ha jugado todos los partidos completos -frente a Getafe y Eibar en Liga, Vardar en Europa League y Lleida en Copa-, lo que para él es prácticamente como una pretemporada. «Poco a poco voy cogiendo más confianza y estoy centrado en dar todo lo que tengo para el grupo. Es lo que intento en cada partido».

Sobre el terreno de juego dice que se ha sentido «a gusto» y a medida que ha acumulado minutos de juego ha ido cogiendo «sensaciones buenas con balón y sin balón». Pese a no poder jugar, físicamente se encontraba bien porque las últimas molestias en la rodilla le impedían golpear el balón, pero no entrenarse. «Físicamente sabía que iba a estar bien porque no he parado de correr con el preparador físico, pero me falta ritmo a la hora de colocarme en el campo».

Reconoce que lo ha pasado mal, alejado de la dinámica habitual del equipo y sin poder ayudar a sus compañeros en el inicio de una temporada con tres competiciones por delante. «No es nada fácil para un futbolista estar tanto tiempo parado, ver que los demás avanzan y cogen ritmo, y que disfrutan con el balón mientras tú solo puedes correr y das vueltas. Es algo que mentalmente cansa».

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