Real Sociedad

Aritz Elustondo se reivindica como una opción solvente en el centro de la zaga de la Real Sociedad

Artiz se dispone a chocar la mano con Xabi Prieto.
Artiz se dispone a chocar la mano con Xabi Prieto. / P. MARTÍNEZ

El beasaindarra ha sido titular en las dos primeras jornadas y ante el Villarreal fue uno de los dos más destacados

AXEL GUERRA SAN SEBASTIÁN.

Aritz Elustondo (Beasain, 1994) ya sonríe. Soplan vientos favorables para él. Los problemas musculares que viene sufriendo desde el verano Iñigo Martínez le han abierto un hueco en el once inicial de Eusebio Sacristán y el beasaindarra ha sabido aprovechar la oportunidad. En este inicio liguero en el que la Real ha sumado seis puntos de seis posibles tras remontar ante el Celta y avasallar al Villarreal, el rendimiento de Aritz es una de las noticias más positivas a nivel individual.

En el debut liguero ante el Celta se las tuvo que ver con el uruguayo Maxi Gómez, un delantero difícil de parar. Pero Aritz se mantuvo firme en el uno contra uno. Más aún, el céltico pudo ser expulsado en alguna de las dos acciones en las que soltó la mano para deshacerse del pegajoso marcaje del realista. Como suele ser habitual en él, se mostró rápido en el cruce y contundente.

El pasado viernes en Anoeta se destapó con un gran encuentro ante el Villarreal. El conjunto castellonense se presentó en el estadio donostiarra con una pareja de delanteros de quilates, de auténtico relumbrón como Bacca y Bakambú. Pero Aritz ni se inmutó. Se le vio tranquilo en el inicio del juego, una de las facetas que debía mejorar para ganarse la confianza del técnico. No conforme con ello, se mostró inexpugnable por arriba, rápido al corte, supo leer las líneas de pase y recuperar el balón para entregarlo a los compañeros. Con todo, lo mejor de su actuación fueron dos envíos de campo a campo que superaron todas las líneas rivales y dejaron a Juanmi solo ante el portero. En el primero. el malagueño no acertó a enviar el balón al fondo de la red, pero sí en el segundo, en una jugada antológica.

Una pareja solvente

Aritz y Navas han formado una pareja solvente ante el Celta y Villarreal, una fórmula que Eusebio ya utilizó con éxito el año pasado en dos ocasiones. La primera fue ante Osasuna en Anoeta. El beasaindarra ocupó el puesto de Iñigo, que no pudo jugar ante los navarros tras haber sido expulsado una semana antes frente al Real Madrid en el Bernabeú. La segunda, ante el Valencia en Mestalla. Navas e Iñigo iniciaron el partido, pero el ondarrutarra tuvo que dejar su puesto a Aritz en el descanso tras sufrir una rotura de fibras. Aquella noche, la Real ganó 2-3.

Elustondo ha comenzado esta temporada dispuesto a demostrar que puede volver a ser aquel futbolista que hace dos campañas irrumpió en el primer equipo con fuerza y que, a pesar de tener ficha con el Sanse, disputó 31 partidos de Liga y fue el quinto jugador con más minutos de juego de la plantilla realista (2.595). La mayoría de ellos los jugó como lateral derecho, aunque en ocasiones también lo hizo como central.

Al comienzo de la temporada pasada el cuerpo técnico quiso dejar a un lado esa dualidad entre dos puestos y que se afianzara como cuarto central del equipo junto a Iñigo, Raúl Navas y Mikel González -el lateral derecho quedaba bien cubierto con Joseba Zaldua y Carlos Martínez-.

A Aritz le costó asimilar el cambio de posición y la adquisición de los nuevos mecanismos que ello suponía. Eusebio se decantó por la pareja formada por Iñigo y Navas y las opciones de jugar para el beasaindarra y Mikel se redujeron a los encuentros en los que el técnico no pudo contar con alguno de sus dos centrales titulares. Fruto de ello, los minutos de juego del 15 se redujeron notablemente (715) repartidos en 12 partidos (9 de Liga y 3 de Copa).

Sin embargo, el inicio de esta campaña ha sido como un soplo de aire fresco para el joven central, que ha pasado del negro al blanco en solo dos partidos. Si por algo se ha caracterizado su juego, ha sido por la garra que ha puesto siempre en sus acciones, por la generosidad con la que se emplea y su capacidad para el trabajo. Aritz no es de los que baje los brazos con facilidad. Llegó a Zubieta el 7 de julio para iniciar la pretemporada dispuesto a dar un paso adelante que, al final, le ha hecho acreedor de una oportunidad que está sabiendo aprovechar.

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