Real Sociedad

«Anoeta va a mejorar mucho sin las pistas»

La familia leonesa formada por Pablo, Jorge, Carmen y Sonia atienden al guía del estadio, Patxi.
La familia leonesa formada por Pablo, Jorge, Carmen y Sonia atienden al guía del estadio, Patxi. / USOZ

Los turistas que visitan este verano el estadio son los últimos que lo verán intacto antes de que se derribe el fondo sur

IMANOL TROYANO SAN SEBASTIÁN.

Son las once de la mañana de un soleado día en San Sebastián. El calor aprieta más si cabe en Amara donde apenas corre el aire. Este barrio donostiarra no es el que más encanto posee en la ciudad, pero en él se encuentra el estadio de Anoeta, y eso, para cualquier turista futbolero que se precie, lo convierte en parada obligatoria.

En los exteriores del hogar de la Real se entremezclan durante todo el verano los habituales paseantes del lugar con los visitantes a la ciudad. No es una tarea complicada distinguir a unos y otros.

Los primeros caminan sin girar el cuello demasiado hacia el estadio, dan la vuelta a la ciudad deportiva y desaparecen por donde han venido. Los segundos, en cambio, se mueven a un ritmo más pausado, con el teléfono móvil en la mano se detienen constantemente para hacerse fotografías. Además, la tienda tampoco deja de recibir sus visitas. El turismo no solo es cosa de la Parte Vieja o La Concha, Anoeta es una atracción más dentro de la oferta turística de la ciudad.

Desde el pasado mes de mayo, además, hay que añadir un nuevo elemento en el paisaje. Las máquinas que han comenzado a actuar en los exteriores del estadio se han mimetizado con el entorno y ya casi nadie se asombra de su presencia. El viernes (20.15 horas) Anoeta vivirá su primer partido con el fondo sur vacío antes de que se produzca su derribo. Es por eso que los foráneos que visitan estos días el estadio donostiarra serán los últimos que lo contemplen en su totalidad, antes de que quede huérfano de uno de sus gradas.

Eva y Cristina son una madre y una hija que han aprovechado las vacaciones para subir desde Onil (Alicante) a San Sebastián para pasar unos días. «Juego al fútbol y me gusta mucho, por lo que le dije a mi madre que no podíamos irnos de aquí sin ver Anoeta», confiesa Cristina.

Las dos realizaron la visita guiada por el campo y coincidieron en que les había gustado mucho, aunque Cristina matiza que «después de que terminen las obras y hayan quitado las pistas de atletismo mejorará un montón». El viernes tomarán rumbo al Mediterráneo, pero prometen que «volveremos cuando las obras terminen y esté listo el nuevo campo».

De la misma opinión era Pablo, un leonés de nueve años que conoció por dentro la casa txuri-urdin junto a sus padres y a su hermana pequeña. Pablo se ha aficionado a la Real gracias a Vela y Willian José, y sus padres le sorprendieron ayer con esta inesperada parada en Donostia ya que viajaban a Francia de vacaciones. «El estadio es muy chulo, pero con las reformas quedará mejor», apunta el pequeño. Habrá sobrepasado la década de edad cuando pueda regresar para ver a sus ídolos en el nuevo Anoeta.

Las visitas guiadas al estadio se producirán durante lo que resta de mes y septiembre en cuatro turnos, a las 11, 12, 17 y 18 horas, de lunes a viernes, excepto en días de partido y al día siguiente del mismo. El precio de la entrada oscila entre los 3 y 6 euros.

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