Real Sociedad

Adiós a la grada sur de Anoeta en dos semanas

Derribo de la grada sur. Maquinaría pesada tira abajo el graderío más próximo al velódromo. / LOBO ALTUNA

Los trabajos de remodelación de Anoeta entran en una nueva fase de demolición. La buena meteorología de los últimos días está permitiendo acelerar las obras y se empieza a excavar el terreno para construir el aparcamiento

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

Si la benévola meteorología de los últimos días no cambia y las obras de remodelación del Estadio de Anoeta pueden mantener el mismo ritmo de trabajo que han adquirido en las últimas horas, la grada sur, la más próxima al velódromo y hoy cerrada a los abonados de la Real, quedará reducida a escombro en un plazo aproximado de dos semanas. Es el cronograma de trabajo que se han marcado las empresas encargadas de la remodelación en esta primera fase.

Hoy mismo, cualquiera que se asome por el entorno del estadio, a la zona más próxima al Yoldi, podrá ver cómo se ha abierto una brecha vertical en esa grada sur. Es el primer mordisco importante que se ha podido dar a la instalación deportiva una vez que en las últimas semanas se ha procedido a realizar labores de desmontaje selectivas, o lo que lo mismo, la retirada de canalizaciones y todo lo relativo al suministro eléctrico para que llegado el momento del derribo como sucede ahora no haya incidente alguno que pueda afectar al funcionamiento de los servicios que acoge el estadio. En este desmontaje selectivo se incluye también la retirada una a una de las planchas que cubren la estructura metálica que vuela por encima del graderío y también la construcción de las escaleras de evacuación provisionales.

Al mismo tiempo que la maquinaría pesada reduce a escombros el fondo sur, los responsables de la obra han decidido alterar ligeramente el paso en las últimas horas para iniciar de forma simultánea la excavación del terreno en el que se ubicará el aparcamiento subterráneo. Han entendido que hay espacio suficiente para que maquinaría pesada pueda realizar los dos trabajos al mismo tiempo, el de derribo y excavación, y además, respaldados, salvo sorpresa, por una buena meteorología que permitirá mantener una dinámica de obra positiva. El objetivo que se han marcado es ganar tiempo al invierno, aprovechar que ahora hay más horas de luz, y que no se esperan días de lluvia, una circunstancia ésta que siempre ralentiza una obra de esta envergadura porque embarra el terreno, obliga a la utilización de bombas y mangueras para evacuar el agua y a limpiar con mimo cada una de las ruedas de los camiones que salen de Anoeta cargados con la tierra extraída.

La excavación del terreno comenzará detrás de la lona que hoy esconde las obras, en la media luna detrás de la portería. Y a una distancia aproximada de treinta metros, otros operarios provistos de maquinaría pesada seguirán derribando la grada sur. En este proceso se está haciendo especial hincapié en la gestión de los residuos, en la separación del hormigón y el hierro. La previsión es reutilizar este hormigón considerado de alta calidad en los posteriores trabajos de construcción.

Parking de 400 plazas

Con la cautela que exige una obra como ésta, la previsión es que en dos o tres semanas la grada sur haya sido demolida. En los próximos partidos de la Real en Anoeta, el primero ante el Espanyol el lunes 23, ya se podrá apreciar una evolución importante en los trabajos respecto al último choque que se jugó en casa ante el Betis.

Y lo mismo en lo referido al terreno excavado para la construcción del aparcamiento subterráneo. El proyecto elaborado por el estudio de arquitectura de Izaskun Larzabal recoge cuatrocientas plazas de aparcamiento en el subsuelo de Anoeta. El parking, dividido, estará ubicado en los dos fondos. Se accederá a ellos por dos rampas, una ubicada en la zona más próxima al velódromo, y otra, cerca de la estación de Euskotren. En el aparcamiento, cumpliendo con las exigencias establecidas por la UEFA, estacionarán los autobuses de los equipos, las dotaciones de la Ertzain-tza y sanitarios, hoy aparcados en el entorno, con los problemas de seguridad que conlleva.

A una distancia de 8,5 metros

El cronograma de obra marcado por la UTE Moyua-Altuna y Uria establece que en cuanto se tire el fondo sur se empezará a levantar la nueva grada. El aficionado que está ahora detrás de una portería va a pasar de ver el fútbol a una distancia más próxima de 44 metros a hacerlo a 8,5 metros. Los espectadores tendrán la sensación de estar prácticamente encima del césped.

Nuevo campo

Anillo inferior
Será nuevo por completo. Tendrá una capacidad de 27.000 espectadores
Anillo superior
Tendrá 15.000 asientos.
Terreno de juego
De punta a punta tendrá 122 metros de largo.
Aparcamiento
400 plazas.

En el momento que se estén dando los últimos retoques a la nueva tribuna del fondo sur, en mayo del año que viene, arrancará la fase más delicada de la reforma: la bajada de la cota del terreno de juego en 2,5 metros, que permitirá la eliminación de la pista de atletismo y el acercamiento de las gradas laterales.

Esta fase de la obra deberá estar acabada en agosto para que la Real pueda iniciar con normalidad la Liga 2018/19. Ya estarán habilitadas tres cuartas partes del estadio y se habrá recuperado el aforo de las 32.000 localidades (el nuevo fondo sur y las tribunas laterales acercadas al césped).

Cuando arranque la Liga 2018/19 se actuará en el fondo norte, el de la avenida de Madrid. Entre agosto de 2018 y agosto de 2019 se derribará la grada y se levantará una nueva. Levantados los dos fondos y acercadas las gradas laterales al césped, en mayo de 2019 se procederá a ejecutar la nueva envolvente y se adecuarán los accesos de las tribunas laterales. Para agosto de 2019 el estadio estaría acabado con una capacidad de 43.000 espectadores.

La Real abonará un máximo de 36,7 millones, el Gobierno Vasco aportará diez y la Diputación pondrá cuatro. En estas cantidades se incluye la dirección de obra, la remodelación del Miniestadio para que pueda acoger pruebas de carácter internacional, la mejora de las instalaciones de Kirol Etxea, de la casa de cultura Ernest Lluch, la creación de 1.300 metros cuadrados para que el Gobierno Vasco pueda establecer las federaciones vascas, la creación de 1.200 metros para que el Ayuntamiento pueda fijar sus sociedades, y la mejora de las instalaciones de la Federación Guipuzcoana de Fútbol. Estaremos ante una instalación moderna convertida pronto en un icono arquitectónico por su diseño y por el color azul que podrá adoptar su fachada. Adquirirá un aspecto futurista que, salvando las distancias, recordará al Allianz Arena de Múnich.

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