Real Sociedad

Álvaro Odriozola: «Mi madre dice que de pequeño fui un niño pegado a una pelota; siempre fútbol, solo fútbol»

Álvaro Odriozola posa ayer en Zubieta./ ARIZMENDI
Álvaro Odriozola posa ayer en Zubieta. / ARIZMENDI
Álvaro Odriozola, defensa de la Real Sociedad

«Esta temporada la exigencia tiene que ser mayor, ya no soy el niño que lleva dos partidos en Primera división», asegura el donostiarra

AXEL GUERRASAN SEBASTIÁN.

La carrera de Álvaro Odriozola (San Sebastián, 20015) avanza a una velocidad vertiginosa. En apenas seis meses se convirtió en una de las revelaciones de la Liga pasada y pasó de jugar en Segunda División B a entrenar con la selección absoluta. Esta temporada, ya con ficha del primer equipo, busca nuevos retos. Si en el campo asombra por el desparpajo con el que juega, fuera de él demuestra tener la cabeza bien amueblada y los pies en el suelo a pesar de su juventud.

- ¿Le ha cambiado mucho la vida desde que debutó en enero?

- Sigo siendo la misma persona de hace ocho meses. Notas que la gente te mira más, que los niños te piden fotos... Sabes que ahora eres un ejemplo para los más pequeños y debes concienciarte de ello. En cualquier caso, mi día a día, la gente con la que me junto y las cosas que hago son las mismas que antes. Mi manera de entender la vida no ha variado.

«Mi intención siempre fue seguir en la Real. Le debo mucho y soy realzale de cuna»«Es una delicia jugar con Januzaj. Podemos formar una buena pareja este año»

- ¿Se acuerda del primer autógrafo que firmó?

- Fue el verano pasado, cuando aún no había debutado con el primer equipo. Estaba en el hipódromo y un aita se acercó con tres niños para pedirme una foto. Me dijo que veía futuro en mí. En febrero volví a coincidir con él y me preguntó si me acordaba. Cómo para no hacerlo.

- ¿Cómo comenzó a jugar a fútbol?

- Mi madre dice que siempre fui un niño pegado a una pelota. Comencé a jugar en mi colegio -Aldapeta- en tercero de primaria y en quinto y sexto ganamos el Campeonato playero de La Concha. Teníamos un equipo muy bueno. Entre otros estaban Michele Colombo, Javi Moral y Luca Sangalli. Los cuatro fichamos por la Real.

- ¿No practicaba ningún otro deporte?

- No, siempre fútbol, sólo fútbol. Era el deporte que me llamaba.

- ¿Cómo fue su llegada a la Real?

- Mi primer entrenador fue Patxi Illarramendi. Desde el primer entrenamiento, en el club me han implantado una filosofía que me encanta. Además de sacar futbolistas, en la Real se preocupan por formar personas. He pasado por todas las categorías del club, conozco a todas las personas de Zubieta y hoy es el día que estoy cumpliendo un sueño.

- En categoría alevín formó parte del equipo subcampéon en el Torneo de Brunete que reúne a las mejores canteras.

- En aquel torneo la noche antes de disputar los octavos de final ante el Valencia estuve jugando con mis compañeros de habitación a hacer paradas encima de la cama. Me lastimé el talón y no me atreví a decir al entrenador lo que había pasado. Me entrevistaron los comentaristas de televisión y les dije que me había caído de la cama. Se partían de la risa.

- Perdieron la final ante el Villarreal.

- Para nosotros fue un momento complicado porque aquel año la Real descendió y era el último que podíamos disputar el torneo. Teníamos un grupo muy bueno y fue una pena.

- En la cantera jugaba de extremo, incluso a pierna cambiada. ¿Cómo terminó de lateral?

- El primero que me colocó en esa posición fue Iñaki Satrústegui, una de las personas que para mí más sabe aquí de fútbol. Cuando estábamos en el cadete de Liga vasca me dijo que creía que podía tener más futuro en el fútbol moderno como lateral por porque partes desde atrás y hay más metros para explotar la velocidad. En juveniles volví al extremo hasta que en el Sanse Imanol Alguacil me situó definitivamente de lateral.

- ¿Cómo define su progresión?

- Quizá no eres consciente de lo que estás haciendo porque a ti te parece algo normal, pero visto desde fuera sí que puede parecer algo poco común. No le doy importancia a estas cosas. Me centro en trabajar en el día a día y jugar cada partido como si fuera el último. Intento aportar lo mejor de mí al grupo porque lo importante siempre es el equipo.

- ¿Le ha sorprendido el nivel que ha ofrecido?

- En ese aspecto estaba tranquilo porque sabía cuál es mi potencial. Tenía mucha curiosidad por debutar en Primera para probarme, saber dónde está mi límite.

- ¿Qué ha aprendido en este periodo?

- Muchas cosas, de los compañeros y de los rivales. Sobre todo, hay que acostumbrarse a la calidad de Primera División y al ritmo con el que se juega. Hasta que debuté en Málaga, en mi vida había tenido calambres en los gemelos y los isquiotibiales. En el minuto 70 me tuvieron que sustituir porque iba a reventar.

- ¿De dónde saca el desparpajo con el que juega?

- Debutar en Primera lo vi como la oportunidad de mi vida y no podía dejarla escapar. Tenía un montón de ganas de salir al campo, de jugar, de darlo todo, de encarar, de buscar las cosquillas al rival... Además, tenía la confianza del míster. Tengo muy presente una charla que nos dio a Kevin y a mí antes de jugar en el Camp Nou la vuelta de la eliminatoria de Copa.

- ¿Qué les dijo?

- Quitó hierro al hecho de jugar en un campo como el del Barça y frente a jugadores como Messi, Luis Suárez o Neymar. Nos dijo que ellos antes habían estado en la situación que estábamos nosotros entonces. Si ellos habían podido, ¿por qué no nosotros?

- La temporada pasada llegó a alcanzar 35 kms/h en alguna acción. ¿Tiene alma de velocista?

- Desde pequeño he sido muy rápido. Siempre me ha llamado el atletismo aunque nunca lo he probado. Recuerdo que cuando íbamos con el colegio al velódromo me llevaba los oros. Uno de mis ídolos es Usain Bolt y ver las carreras de los 100 metros me apasiona. Siempre me he fijado en él. Es una referencia. De hecho, al volver de Palencia estuve viendo con Januzaj la película 'I am Bolt'.

- ¿Imaginaba que se iba a asentar de la manera en que lo ha hecho?

- No pensaba en ello, solo en hacer lo mejor para el equipo. El fútbol da muchas vueltas de un día para otro y no puedes pararte en esas cosas.

- ¿Con qué recuerdo se queda de la pasada temporada?

- Con el debut en Málaga. Quizá no sea el mejor, pero sí el más especial. Es cuando ves que tiene recompensa el esfuerzo de más de diez años. Además, estaba mi madre en el campo y fue un momento muy bonito.

- ¿Destacaría algún triunfo?

- Han sido siete meses muy buenos. Aunque no es una victoria, el momento más bonito fue el gol de Juanmi en Vigo porque nos metía en Europa sin pasar por la previa. Lo logró en el último instante y en el campo nos volvimos locos. Festejarlo con toda la afición que estaba en Balaídos fue muy especial. Se me pone la piel de gallina al recordarlo.

- ¿Le impresionó algún estadio?

- Dos. Aunque no jugué, el Santiago Bernabeú. Es como una pared, parece que estás en un balcón. También fue muy especial jugar con la sub-21 en el Olímpico de Roma, que es una ciudad preciosa. Tengo amigos allí, es un gran estadio y me salió un partido muy bueno.

- ¿Es de los que guarda camisetas?

- Mi habitación parece un museo. En mi familia dicen que padezco algún síndrome porque lo guardo todo. Tengo la del debut, la primera con la que jugué de blanquiazul y algunas que intercambié, normalmente con el par que me tocaba cubrir: Cheryshev, Reyes, Zaza...

- ¿Le sorprendió algún rival?

- Vitolo, del Sevilla. Jugamos un partido muy duro en el Sánchez Pizjuán. Hay otros que tienen más nombre, pero él me pareció un jugadorazo.

- Para poner la guinda a la temporada fue convocado para el Europeo sub-21 y ayudó durante unos días a la selección absoluta.

- Fue el premio al trabajo del día a día que había hecho en Zubieta. El Europeo fue una experiencia muy buena en lo futbolístico y en lo personal. Pasar a entrenar a la absoluta fue el no va más. Cuando estás en diciembre entrenando con el Sanse no te imaginas que unos meses después lo vas a hacer con Iniesta.

- ¿Qué le dijo Lopetegui?

- Que todo había pasado rápido,que mantuviera los pies en el suelo y que lo tomará todo con humildad. Le agradecí sus palabras.

- ¿Y cómo se logra mantener los pies en el suelo?

- Teniendo un buen entorno, una familia y unos amigos que te hagan ver las cosas como son y que no te permitan creerte más que nadie. Yo relativizo mucho el fútbol. Los médicos, por ejemplo, salvan vidas y nosotros, de alguna manera, intentamos hacer feliz a la gente pegando patadas a un balón. El tener éxito no te cambia, pero hay mucha gente a la que la fama le cambia, le hace parecer más que otros y es un error. Los futbolistas somos personas normales como el resto.

- Los compromisos con la selección le restaron días de descanso. ¿Logró desconectar?

- Aunque las vacaciones vienen bien para las piernas y desconectar, no necesitaba descansar. Estuve a gusto, con mis amigos, pero a mí me encanta venir a entrenar en Zubieta.

- Se incorporó a la pretemporada en Ermelo, la primera que realizaba con el primer equipo.

- La viví muy bien, sobre todo, porque me tocó en la habitación con Xabi Prieto. Ha sido un orgullo y un privilegio porque es de las personas que más puedes aprender. Tiene la humildad de ser una leyenda de la Real y ponerse en la habitación con un canterano que acaba de subir. Es el jugador más profesional que he conocido, el primero en llegar a Zubieta y el último en irse. Lo pasamos fenomenal y le puse un poco al día en el mundillo de la música electrónica, que a mí me encanta.

- ¿Con quién le ha tocado al lado en el vestuario?

- Estoy entre Willian José y Zurutuza, otros dos jugadores de muchísimo nivel de los que aprender.

- ¿Que supone haber subido al primer equipo con otros cuatro compañeros del filial?

- Es algo muy bonito porque después de mucho tiempo juntos hemos completado el camino. Tenemos la suerte de tener un vestuario magnífico, pero subir todos juntos hace que la transición sea más sencilla, que los jóvenes estemos más sueltos.

- Habla muy bien del trabajo que se realiza en Zubieta.

- Creo que es la filosofía de siempre que tiene que mantener la Real. Pone en valor el trabajo de todos los días en Zubieta, sirve para motivar a los técnicos y los jugadores de la cantera y hace especial ilusión a la afición.

- En verano renovó hasta 2022.

- Mi intención clara siempre fue seguir en la Real. Soy futbolistas gracias a ella, le debo mucho y soy realzale de cuna. En todos los partidos de Anoeta mi abuela entra por la puerta 17. Que me vea cumplir mi sueño es algo que no se puede pagar con dinero.

- ¿Por qué se dilató firma del acuerdo?

- Mis padres decidieron crear una burbuja en torno a mí para que hasta final de temporada estuviera centrado en jugar. Además, coincidió con que cambié de representantes.

- Su nombre se vinculó a grandes clubes. ¿Cómo se asimila?

- Es una buena señal porque pone en valor el trabajo que haces en el campo y te motiva a seguir mejorando, pero yo solo pienso en blanquiazul.

- Después de todo lo vivido el año pasado, ¿esta temporada la exigencia personal va a ser mayor?

- Sí, se me tiene que exigir más porque ya no soy el canterano que acaba de subir, el niño que lleva dos o tres partidos en Primera. Tengo ficha del primer equipo y asumo la responsabilidad que ello conlleva.

- ¿Y la del equipo?

- También. El año pasado hicimos una grandísima temporada y este año la queremos mejorar. ¿Por qué no aspirar a ganar un título? Sería un sueño hecho realidad tanto para los jugadores como para la afición, algo precioso.

- ¿Qué impresión le han causado los fichajes?

- Creo que con las incorporaciones la plantilla ha mejorado. Atesora mucha calidad, está preparada para jugar en las tres competiciones y capacitada de sobra para hacer las cosas muy bien este temporada. Cuando yo tenía 17 años ya seguía a Januzaj. Me parecía un jugadorazo y tenía una calidad impresionante, algo que ha corroborado en el mes que lleva aquí Llorente es un gran central formado en la cantera del Real Madrid, lo que ya es un seguro, y a De la Bella no hace falta presentarle, todos le conocemos de su etapa anterior.

- Se le ve en buena sintonía con Januzaj.

- Cuando juegas con este tipo de futbolistas es una delicia. El primer partido que coincidimos fue en Groningen. Era mi debut en pretemporada y disfruté jugando con él. Podemos formar una buena pareja este año.

- ¿Dónde ve a la Real este año?

- Tenemos muy buen equipo y por qué no podemos ganar la Copa o la Europa League. Queremos hacer disfrutar a la afición. Vamos a ir a por ello.

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