Real Sociedad

La afición txuri-urdin se regala un gran día en una ciudad majestuosa

Aficionados de la Real Sociedad, en San Petersburgo / Jose Mari López

Unos 280 aficionados de la Real Sociedad se han desplazado hasta San Petersburgo para animar al equipo y se han hecho notar

MIGUEL GONZÁLEZSan Petersburgo

Pocas veces los aficionados realistas han disfrutado tanto visitando un lugar. San Petersburgo engancha, enamora, y desde primeras horas del jueves ese hechizo con la hinchada txuri-urdin se hizo evidente en las calles. No había lugar de interés ni rincón turístico que no estuviera teñido de blanquiazul, gracias a los cerca de 300 aficionados desplazados a esta ciudad para apoyar al equipo y cuyas caras tras el partido dejaban clara la decepción por la derrota (3-1) obtenida ante el Zenit en la segunda jornada de la fase de grupos de la Europa League.

En la Avenida Nevski, a escasos metros del hotel de la Real Sociedad, el Corinthia, nos encontramos con la gente de Goazen Erreala, encabezada por el incombustible Josetxo Olalde, que no se pierde ningún viaje. Le acompañan su padre José Olalde, el zarauztarra Eneko Arias con su inseparable bandera con la leyenda ‘You’ll never walk alone’ y el vizcaíno Jonathan López, que explica su sentimiento txuri urdin. «Soy de Las Carreras, muy cerca de las instalaciones de Petronor. Desde pequeño soy de la Real y cuando me animo a viajar lo hago con los de Goazen. La pasada temporada disfruté un montón, porque todos mis amigos son del Athletic y aquel gol de Juanmi en Vigo fue el no va más. Menudo cachondeo que me pegué con ellos». Llegaron el miércoles vía París y el viernes mismo estarán ya de vuelta, en esta ocasión haciendo escala en Barcelona. Explican que el viaje no les ha salido muy caro: «Los vuelos los hemos cogido por 400 euros, ida y vuelta, y la entrada vale nueve. Lo peor ha sido el visado, que te dan un buen sablazo. Más de cien cuesta cada uno». Alojados más allá del río Nevá, en el hotel Estación S13, apuraban cada hora de su estancia en Rusia como si fuera la última.

Si ha habido un lugar, junto con el Museo del Hermitage, que nadie se ha perdido en la previa del partido, ha sido la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, situada junto al canal Griboyedova y construida sobre el lugar en el que fue asesinado el zar Alejandro II en 1881. Cuentan que en la Segunda Guerra Mundial una bomba alemana cayó encima de la cúpula más alta. No explotó y estuvo allí dentro 19 años. Solo cuando los obreros subieron para arreglar unas goteras, fue encontrada y retirada. Tiene cinco cúpulas y es el ejemplo claro del templo ortodoxo ruso. Salían de visitarla los donostiarras Mar Pérez, Iñaki Hernández y Alberto Ortega cuando nos cruzamos con ellos. Mar estaba encantada con San Petersburgo. «Es como pasear por el Urumea entre el María Cristina y el Victoria Eugenia, pero multiplicado por doscientos. Todos los edificios son majestuosos, imponentes. Es impresionante. Además, la gente es muy amable. No hemos podido elegir mejor salida para acompañar a la Real».

Quedada en la cervecería

Alberto organizó una quedada al mediodía en la popular cervecería Kazanskaya. En la puerta, le esperaban Sergio García, de Trintxerpe, y Jon Hernández, de Hondarribia, que habían volado el martes vía Frankfurt. Aún saboreaban la excursión en una de esas barcazas que surcan el río Nevá que habían hecho la víspera, aunque confesaban que «cuando oscureció hacía bastante frío. Se levantó algo de aire y la humedad se metía dentro. Pero estamos teniendo mucha suerte con el tiempo».

Aficionados de la Real Sociedad disfrutan de unas cervezas en San Petersburgo / José Mari López

Y tanto, porque este jueves el sol ha lucido con fuerza en esta ciudad bañada por el Báltico. Llegados desde Urretxu y Zumarraga, Javier Segura, Jesús Mari Biain, exjugador del Sanse en los setenta, Txomin Garmendia y Juan Mari Aldanondo, componentes de Musti Taldea. «Estuvimos hace cuatro años en Manchester y en Donetsk, y nos hemos animado». Quisieron organizar el desplazamiento con Viajes Halcón, pero ya no había plazas, así que se las arreglaron por su cuenta para volar vía París con Air France. Tienen su cuartel general instalado hasta el domingo en el Novotel Centre y ya preparan su próximo desplazamiento a Macedonia.

Jokin Aperribay compartió al mediodía unas cervezas con los aficionados para agradecerles su apoyo

El presidente Jokin Aperribay, el vicepresidente Mikel Ubarrechena, la consejera Nekane Soria y el diputado de Juventud y Deportes Denis Itxaso quisieron compartir un rato por la mañana con los aficionados, a los que invitaron a unas cervezas. Allí estaban Angel Goikoetxea y Arantxa Ibarnia, de Zumaia, con Juan Ramón Guridi, de Urretxu, Mila Arsuaga, de Legazpi, Mikel Mendiola, de Bergara, y Maite Laka, de Mutriku. Uno de ellos explica que «todo fue culpa de Ángel. Regenta el Bar Algorri en Zuatzu y los demás solemos ir allí a comer. De la manera más simple organizamos este viaje».

Así, una tras otra, San Petersburgo ha ido coleccionando pequeñas historias de aficionados realistas que han tenido el privilegio de visitar una ciudad incomparable. Por la tarde, conforme se acercaba la hora del partido, fueron reuniéndose en torno al viejo estadio Petrovski, para desde ahí ser trasladados todos juntos hacia el moderno estadio Krestovski en el que la Real ha perdido contar el Zenit.

Fotos

Vídeos