Adiós a Xabi Prieto e Iniesta, dos caballeros del fútbol

Prieto e Iniesta se despiden en el Camp Nou convertidos en leyendas tras jugar con la Real y el Barcelona quince y dieciséis años, respectivamente

Adiós a Xabi Prieto e Iniesta, dos caballeros del fútbol
Axel Guerra
AXEL GUERRA

Xabi Prieto y Andrés Iniesta se verán las caras hoy en el Camp Nou por última vez sobre un terreno de juego. Cuando en torno a las 22.30 horas Munuera Montero señale el final del partido entre el Barcelona y la Real habrá finalizado la Liga 2017/18 y estos dos iconos del fútbol habrán puesto fin a sus respectivas etapas defendiendo los colores blanquiazules y culés durante quince y dieciséis temporadas, respectivamente. El donostiarra se retira del fútbol profesional y el manchego planea alargar su carrera en China o Japón. Entre los dos acumulan sobre sus espaldas 1.204 partidos con sus clubes, una cifra al alcance de pocos elegidos.

Se marchan al mismo tiempo dos jugadores elevados al Olimpo de las leyendas por los aficionados, de sus equipos y de los rivales, porque Prieto e Iniesta se han ganado el respeto de unos y otros con su manera de entender su profesión y su forma de comportarse dentro y fuera de los campos. Si por algo han destacado, además de por su calidad técnica y condiciones futbolísticas, ha sido por encarnar durante tanto tiempo la esencia del fútbol y alguno de los valores de este deporte que no se pueden perder.

En el caso del donostiarra, su peso dentro de la plantilla realista es indiscutible. Tanto dentro como fuera del vestuario. Lleva en el club dieciocho temporadas, quince de ellas en el primer equipo y durante este tiempo ha forjado día a día su liderazgo, como se promulgaba ya en el Imperio Romano, donde alguien se ganaba la condición de líder gracias a su capacidad para hacerse merecedor del respeto de los que le rodeaban a través de la experiencia y de dar ejemplo de manera constante durante mucho tiempo.

Prieto e Iniesta, ejemplo para sus compañeros

Los propios compañeros del capitán son los que destacan que él es el primero en llegar cada día a Zubieta y el último en irse. Nadie ha pasado más tiempo en el gimnasio, con los fisioterapeutas o recuperando después de los partidos. Su experiencia le ha permitido conocer a la perfección su cuerpo y qué es lo que necesitaba en cada momento. Su disciplina ha sido prácticamente espartana y se ha cuidado hasta el detalle en todos los aspectos que pueden afectar a un deportista profesional: preparación, nutrición, hidratación, descanso... No prueba el alcohol y ha mantenido una vida ordenada, siempre anteponiendo el fútbol a cualquier otra cosa. Aquí ha residido el secreto y la fuerza de su liderazgo, porque ha sido el primero en dar ejemplo y esforzarse al máximo en todo, de manera que nadie pudiera reprocharle nada.

Dentro del vestuario Prieto ha ejercido de veterano y de hombre de club, como garante para que los más jóvenes sigan el camino establecido y se preserven los valores de una filosofía centenaria como la txuri-urdin. Una carrera tan extensa y brillante como la suya le han convertido en una referencia para los canteranos que han dado sus primeros pasos en el fútbol profesional. Entre los últimos en hacerlo, están los casos de Bautista, Guridi, Zubeldia, Oyarzabal y Odriozola, que cuando eran niños ya le veían jugar en Anoeta.

Xabi Prieto

531
Partidos en la Real Sociedad. 478 en Liga, 7 en Champions, 10 en Europa League, 34 en Copa del Rey, 2 en Liga Vasca.
200
Victoria
137
Empates
194
Derrotas
74
Goles

El papel de Iniesta en el Barcelona ha sido similar, salvando las distancias entre dos clubes con apuestas deportivas y de cantera diferentes. En este sentido, uno de los que mejor definió la importancia de la figura del manchego fue Pep Guardiola. «Andrés come aparte. Es un ejemplo para el fútbol base. No lleva pendientes y no se pinta el pelo. Juega por un lado y al día siguiente por el otro, y tampoco dice nada. Y siempre lo hace todo bien. Es el ejemplo. Así se lo digo a los chicos: 'Fijaos en Iniesta'», llegó a decir el entrenador de Santpedor. Ajeno durante toda su carrera a los focos que persiguen a las estrellas futbolísticas, el '8' culé ha logrado ser el más humilde dentro del ramillete de genios que han dominado el mundo balompédico en la última década.

El donostiarra y el de Fuentealbilla tomarán caminos diferentes a partir de mañana. Prieto colgará las botas y se dedicará a la vida que no ha tenido en todo este tiempo. «Hay muchos planes. Por ejemplo, esquiar. Llevó tantos años sin hacerlo que no sé si me acuerdo. También hacer surf. Mi hermano lleva tiempo practicándolo y me da envidia. Quiero probar. También jugar a pádel o a tenis, que me gusta mucho. A nivel familiar me gustaría salir de vacaciones en agosto, irme un fin de semana de septiembre con la familia a Eurodisney... Planes que son normales y que un futbolista no puede hacer», contaba en una reciente entrevista a este periódico.

'One club man'

Iniesta, en cambio, prolongará su carrera fuera de Europa y probará la aventura de jugar en algún país donde le bañarán de oro y la exigencia futbolística es menor. China o Japón será su destino. Con esta decisión, el manchego se caerá del podio de jugadores más longevos en la lista de 'one club man' que compartía con Prieto y el centrocampista de la Roma Danielle de Rossi, según un estudio del portal 'CIES Football Observatory' que contempla los jugadores de los cinco campeonatos más importantes del continente que han desarrollado toda su carrera en un mismo club.

Iniesta

673
Partidos con el Barça. 441 en Liga, 132 en Champions, 3 en Copa de la UEFA, 73 en Copa del Rey, 14 en la Supercopa de España, 3 en la Supercopa de Europa, 7 en el Mundial de Clubes.
458
Victorias
129
Empates
86
Derrotas

El capitán realista recaló en el club txuri-urdin en categoría juvenil procedente del Santo Tomás Lizeoa. Después de jugar un año cedido en el Hernani, volvió a la Real para firmar una trayectoria al alcance de muy pocos. A Iniesta lo descubrió el Barcelona en el torneo de Brunete, en el que jugó para el Albacete, su club de origen. Ya en la Ciudad Condal, a donde se trasladó en 1996, tenía 12 años, comenzó a destacar sobre el resto por su inteligencia y facilidad para ver el fútbol que otros no alcanzaban.

El azulgrana debutó con el primer equipo el 29 de octubre de 2002 en un partido de Liga de Campeones contra el Brujas. Desde entonces ha disputado 672 encuentros más. El único barcelonista que le supera en número de encuentros oficiales, es otro histórico culé como Xavi Hernández (767).

Prieto cumplió su sueño de jugar con la Real casi un año mas tarde. Fue el 8 de octubre de 2003 en una eliminatoria de Copa contra el Oviedo en el Carlos Tartiere. En las quince temporadas que han pasado desde aquel día, se ha mostrado siempre fiel a los colores blanquiazules que nunca ha querido abandonar, ni si quiera cuando el equipo descendió a Segunda y a pesar de las ofertas que recibió.

Es fácil que dos jugadores de la talla de Prieto e Iniesta se entendieran bien sobre un terreno de juego, pero en todo este tiempo apenas han tenido ocasión de jugar cinco partidos juntos. Fue en la selección sub 21 de la temporada 2003/04, a la que también acudían los guipuzcoanos Asier Riesgo y Ander Murillo, además, del hoy portero txuri-urdin Miguel Ángel Moyá, Fàbregas, Cazorla o Sergio Ramos, entre otros. Desde entonces, cada vez que se han cruzado sobre un terreno de juego siempre ha sido como rivales.

El gesto de Velasco Carballo

Los dos se han manejado en los terrenos de juego con una educación exquisita y el máximo respeto por el rival, los compañeros y los árbitros. Iniesta nunca ha sido expulsado en sus dieciséis temporadas en la elite y Xabi Prieto siempre ha sido reconocido por los colegiados, hasta el punto de que el internacional Velasco Carballo solicitó a la Federación arbitrar a la Real en su último partido como colegiado. En su despedida quería coincidir con el capitán txuri-urdin. Fue el 13 de mayo de 2016 en Mestalla, en un Valencia 0 - Real 1 (Oyarzabal).

El palmarés del manchego contempla 32 títulos entre los que destacan cuatro Champions League, nueve Ligas, un Mundial y dos Eurocopas. El donostiarra un solo título que nunca se hubiera permitido no lograr: el de Segunda que supuso el regreso del equipo txuri-urdin a Primera. «Conmigo ha descendido la Real y conmigo ascenderá», solía repetir.

Los aficionados que acudan hoy al Camp Nou se pondrán en pie para aplaudir a dos jugadores que con su humildad, desde la sencillez y con la naturalidad como bandera, han llenado un espacio que ahora será difícil de cubrir. Dos caballeros cuyo legado perdurará.

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